El hombre que regulaba la bolsa china cae por sobornos millonarios
Wang Jianjun prometía transparencia en los mercados y terminó enterrado bajo fajos de billetes. La Fiscalía de Pekín acaba de formalizar cargos por cohecho contra el exvicepresidente del regulador bursátil chino, la CSRC, tras descubrir que vendía influencias a cambio de fortunas.
El ascenso meteórico de un guardián sin escrúpulos
Desde 2021, Wang ocupó la segunda silla de la Comisión Reguladora de Valores. Antes ya había paseado su poder en la Bolsa de Shenzhen, donde en 2020 lanzó la reforma ChiNext, el índice estrella de las tecnológicas emergentes. La prensa oficial lo celebraba como el arquitecto de un mercado más limpio. La realidad: cobraba puertas giratorias de oro.
La investigación arrancó en abril, cuando la Comisión Central de Disciplina del PCCh —el brazo político de la purga anticorrupción— detectó movimientos sospechosos en las cuentas de su familia. Un mes después, Wang perdía el cargo. Ahora, la Fiscalía habla de “cantidades millonarias” y de un entramado de prebendas que abarca desde la aprobación de OPAs hasta la concesión de licencias a fondos de inversión.

Xi jinping usa la corrupción como tijera
El presidente ha desplegado desde 2012 una cacería que ha dado caza a más de un millón de funcionarios. Algunos analistas ven en la caída de Wang un mensaje al sector financiero: nadie está blindado. Otros, una forma de desmantelar redes de poder que podrían disputarle el control del Partido en 2027, cuando se renueve la dirección.
Lo que nadie discute es la cifra: la CSRC supervisa 12 billones de dólares en capitalización bursátil. Que su número dos vendiera tratos bajo mano desata un terremoto de confianza en los inversores extranjeros, ya asustados por la guerra comercial y los raids regulatorios contra Alibaba o Didi.
Wang podría pasar el resto de su vida entre rejas. El Código Penal chino castiga el cohecho mayor con penas que llegan hasta la pena de muerte. La vista oral se celebrará en un tribunal intermedio de Tianjin, lejos de los focos, pero muy cerca del gulag.