El jefe de bomberos que calmó a salomé pradas antes de declarar por la dana: 'hiciste lo que pudieron dejarte'
Un mensaje de WhatsApp enviado el 9 de febrero del 2026 desde las 16.48 horas ha encendido la mecha de una nueva crisis en el interior de la investigación por la dana que arrasó Valencia. El jefe de la unidad de Alzira de los bomberos forestales escribió a la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas, para tranquilizarla antes de su declaración como testigo: "Para mí hiciste hasta donde podías, hasta donde te dejaron". La frase, a la que ha tenido acceso Europa Press, revela una cadena de mando bloqueada y una operativa que, según el propio bombero, fue amputada desde el Consorcio de Bomberos.
El informe que nadie quiso ver
El bombero, con base en Carcaixent, ya había elaborado un informe detallado de los movimientos del 29 de octubre, día de la riada. Lo entregó "a la empresa, al Consorcio y a Raúl Quílez", entonces gerente de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias. El documento, según su propio relato, quedó sepultado en los cajones de la administración. "De ahí no me voy a salir", repite como quien clava una estaca en la arena.
En su declaración ante la jueza de Catarroja, el testigo ha ratificado que el Riu Sec sobre el puente de Carlet ya estaba desbordado a las 12.45 horas. "No podíamos medir la escala porque no se veía", dijo. Los bomberos fueron activados a las 11.30 para un achique en Alzira, pero a mitad de camino los hicieron regresar. A las 12.45 les volvieron a movilizar para revisar el nivel del agua. Nunca les ordenaron vigilar el caudal del Magro, sino el Riu Sec. Un matíz que, en sede judicial, puede ser la diferencia entre una negligencia y una fatalidad.

El coche de salomé pradas, centro de operaciones improvisado
La exconsellera subió al coche del bombero en Carlet. Desde allí, según el audio, "movilizó a la UME y a todo lo disponible para Utiel". La conversación se produjo sobre las 15 horas, cuando la situación ya se complicaba en la zona interior. El testigo asegura que desconoce con quién hablaba Pradas, pero que la escuchó decir: "La UME ya está movilizada". Un despliegue que, en opinión del bombero, se activó tarde y por iniciativa propia de la consellera, no por orden jerárquica.
La cadena de mando, tal como la describe el mensaje, era una escalera rota: "Tú tenías a tus jefes por encima y nosotros a los nuestros". Un juego de espejos donde las responsabilidades se diluyen y las órdenes se contradicen. El bombero lo resume con una metáfora que duele: "Si te van cortando las alas, pues como a los bomberos forestales nos las cortaron desde el consorcio".
El testimonio cierra con una predicción demoledora: "Las cabezas visibles de alto cargo, en este caso vosotros, sois los que más perjudicados vais a salir". Una sentencia anticipada que ya se cumple: Salomé Pradas está investigada y la presión política crece. El 28 de marzo a las 14.45 horas, el mismo bombero envió su último mensaje: "Mentir o no mentir, pues no lo sé". Un "no lo sé" que pesa como una losa sobre la versión oficial. Porque, en emergencias, la verdad no se diluye: se acumula, como el agua tras una presa, hasta que estalla.