El joventut se queda sin su torre de control ante el aek

Badalona respira con el pecho encogido. El club acaba de confirmar que Ante Tomic y Simon Birgander se perderán la eliminatoria de cuartos de la Liga de Campeones ante el AEK. Dos golpes bajos para un equipo que sueña con levantar la copa en casa, en el Olímpic, dentro de diez días.

Los dos únicos cinco verdaderos de la plantilla caen con el mismo pie derecho

Los dos únicos cinco verdaderos de la plantilla caen con el mismo pie derecho

La resonancia lo dejó claro: Tomic, desgarro en los isquiotibiales; Birgander, fascitis plantar. Mínimo, tres semanas fuera. El croata ya se retiró cojeando ante el Unicaja hace diez días; volvió a saltar al parqué el sábado en Gran Canaria y aguantó 90 segundos. Birgander ni se probó: los talones le arden desde hace una semana.

El récord habla con crudeza: Tomic aportaba 11,8 puntos y 5,9 rebotes por noche; Birgander, 7,1 y 4,3 con un 62 % en tiros de campo. Entre los dos sumaban casi 40 minutos de presencia en la pintura. Ahora, cero. La rotación se rompe y la cantera entra en escena sin red.

Michael Ruzic, 19 años, 2,08 m, y Miguel Allen, 18 años, 2,06 m, pasan de proyectos a titulares potenciales en 48 horas. El primero promedia 4,3 minutos en la Champions; el segundo suma 13 en toda la temporada. Dani Miret les ha pedido que olviden la edad y recuerden la altura: contra el AEK habrá que frenar a Okaro White y Tyler Polley, aleros pesados que se mueven como alas.

El calendario es un sarcasmo: el Joventut cerró la fase de grupos invicto en el Palau y ahora debe sellar el billete a la Final a Cuatro sin sus dos torres. El AEK, octavo en la Liga griega, renació tras fichar a Keenan Evans y llega a Badalona con la moral alta y la plantilla completa.

La afición, que ya agotó las entradas para el Olímpic, tendrá que empujar desde la grada y perdonar los balones perdidos. Porque el equipo que saltará al parquet será más joven, más ligero y mucho más desconocido. Pero también más valiente: cuando se rompe el molde, aparece la sorpresa.