El málaga blinda a su dupla de oro hasta 2028: 12 victorias en 18 partidos sellan la confianza
El Málaga no quiere ni oír hablar de ciclo corto. Este sábado, mientras la afición aún digiere la diana de Juanfran que mantiene al equipo en puestos de ascenso, el club ha sellado la continuidad de los dos hombres que han devuelto la brújula al vestuario: Juan Francisco Funes y Loren Juarros amplían sus contratos hasta junio de 2028. Dos años más de oxígeno para un proyecto que, hace apenas cinco meses, agonizaba en la tabla.
Funes, del filial al ojo del huracán
La promoción de Funes no fue un capricho. El 17 de noviembre, tras perder en León, el Málaga despidió a Sergio Pellicer y apostó por el entrenador que había hecho jugar al Atlético Malagueño como si fuera un espejo del primer equipo. El balance es brutal: 12 victorias, 4 empates y solo 2 derrotas. La Liga Hypermotion se le dobla al técnico que, hasta hace un lustro, dirigía partidos ante 300 personas en las instalaciones de El Viso.
Detrás de cada victoria hay una pizarra que huele a carbón. Funes ha convertido la banda derecha en un cuchillo: David Larrubia y Roberto Fernández han firmado 7 asistencias entre los dos desde su llegada. El Málaga ya no es un bloque que espera; presiona arriba, roba y golpea. De los 33 puntos que ha sumado bajo su mandato, 21 llegaron antes del minuto 30. El mensaje está claro: el balón hay que robarlo cerca del área rival, no en el mediocampo.

Loren juarros, el arquitecto de la cantera que nunca vende
Mientras Funes gana partidos, Loren Juarros gana tiempo. Llegó en mayo de 2023 con la condición de reflotar un barco que zozobraba en Segunda RFEF. Ascendió, se mantuvo y ahora pelea por el ascendo. Su gran victoria no es la clasificación, es la hoja de ruta: 12 futbolistas del filial han debutado con el primer equipo en los últimos 18 meses. El Málaga ha dejado de ser un mercado de ocupación para convertirse en una fábrica de talento que no vende, potencia.
La clave está en el contrato. Juarros ha blindado a Pablo Javier Paez, mediocentro de 19 años, con una cláusula de 30 millones. Ha renovado a David Gayà hasta 2027 y ha colocado a Alfonso Herrero en la portería titular con 21 años. El mensaje interno: nadie se marcha por una oferta irrisoria. El Málaga ya no es un trampolín, es un destino.
El acto de renovación se ha celebrado en La Rosaleda, a puerta cerrada, sin cámaras. Solo José María Muñoz, administrador judicial, y Kike Pérez, director general, han firmado los papeles que blindan la continuidad de la dupla. El club no ha desvelado cifras, pero fuentes internas apuntan a una rebaja de salario a cambio de primas por ascenso. El mensaje es evidente: el proyecto importa más que la nómina.
La afición respira. Hace un año, el Málaga era un cadáver administrativo que pagaba nóminas a destiempo. Hoy, lidera la renovación de los cinco equipos que más minutos dan a jugadores formados en casa. La estadística duele: el Málaga ha sido capaz de competir sin fichar un solo extranjero esta temporada. El último, Brandon Thomas, se marchó al Sagan Tosu en 2022. Desde entonces, solo caras conocidas.
El domingo, el Málaga visita al Alcorcón. Si gana, se coloca segundo. La última vez que el club estuvo en puestos de ascenso en marzo, Víctor Sánchez del Amo era el entrenador y Sheikh Al-Thani aún controlaba el timón. Han llovido 1.600 días desde entonces. El Málaga ya no sueña con volver a Primera; planifica cómo quedarse. Y ahora, con Funes y Juarros atados al barco, el club sabe que la tormenta puede esperar.