El psoe blinda a montero: 'las encuestas no nos van a hacer bajar del burro'

Enma López ha salido a la calle Ferraz con la metralleta verbal cargada. La número dos del PSOE no ha soltado prenda: predice una batalla campal en Andalucía y descarta que los sondeos que hunden a María Jesús Montero vayan a servir para que un solo militante se quede en casa el 17 de mayo.

La ejecutiva socialista acababa de firmar la hoja de ruta andaluza y la portavoz adjunta ha hecho las veces de escudo humano. Montero es, según López, «la mejor candidata posible», aunque las estimaciones publicadas este lunes la sitúan por debajo de los resultados de 2022 y abren la puerta a que Vox le robe unas cuantas diputaciones. «No vamos a luchar contra los papeles, sino contra la sanidad que se privatiza», ha zanjado, para dejar claro que el enemigo es Juanma Moreno y no el CIS ni nadie que emplee estadística.

El 'sorpasso' que no se nombra

Ha llegado la pregunta clave: ¿y si la ultraderecha adelanta al PSOE en Cádiz o Almería? López ha esquivado la trampa. «Salimos a ganar», ha repetido, como quien pone la directa en la autopista para no mirar el retrovisor. Ni un solo número ha mencionado; solo la certeza de que el proyecto de Montero es «espectacular» y que la oposición en el Parlamento andaluz ha sido «muy buena», aunque fuera desde la minoría.

La estrategia es clara: desactivar el debate interno antes de que empiece. En los pasillos de Ferraz ya se escucha que, si el domingo 18 hay autocompasión, será por la ley de la gravedad, no por la de la resignación. De momento, la consigna es echarle huevos al cartel y vender la historia de que sin Montero no hay futuro para la sanidad pública andaluza.

La guerra que no cesa

La guerra que no cesa

López ha aprovechado para cargar contra el PP por su doble vara de medir la política exterior. «Critican al Gobierno antes de leer la nota de prensa», ha soltado, en referencia al cierre del espacio aéreo a aviones iraníes y a la protesta de Sánchez a Israel por la misa bloqueada en Jerusalén. Ha pintado a los populares como unos barcos sin rumbo cuya única brújula es «la guerra contra Sánchez».

La portavoz ha terminado pidiendo al PP que «sean útiles» y voten a favor del real decreto que blinda a los consumidores del impacto de la guerra. «La abstención del otro día no les sirve ni para hacer oposición», ha sentenciado. Y, con esa estocada, ha cerrado la rueda de prensa. Queda claro que el PSOE no va a pedir clemencia ni a las encuestas ni a la derecha. El 17 de mayo habrá sangre, y no precisamente de cordero.