El tsja refuerza la condena por abusos en sanlúcar: cinco años y 30.000 euros

La noche empezó con copas y risas en un bar de Sanlúcar de Barrameda; terminó con una mujer temblando en el piso de una amiga, incapaz de dormir y medicada para frenar la ansiedad. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía acaba de sellar que esa secuencia tiene nombre: delito contra la libertad sexual. Confirmó la condena de cinco años de prisión y 30.000 euros de indemnización al agresor, un hombre que conoció a la víctima apenas unas horas antes.

Lo que la sentencia desvela del interior del coche

La clave está en el trayecto. Ella ofreció llevarlo a casa al ver que no encontraba su vehículo. Dentro del coche hubo un primer beso consentido, pero la frase «no quiero» se repitió hasta tres veces, según la resolución. El acusado respondió con manos que buscaron piel bajo la ropa mientras insistía en mantener relaciones. La víctima logró parar el coche, dejarlo en la puerta de su casa y huir.

La sentencia desmonta la estrategia defensiva. El recurso alegaba «error en la valoración de la prueba» y vulneración de la presunción de inocencia. El tribunal responde con una frase demoledora: el testimonio de la denunciante fue «rotundo, sin el menor atisbo de duda». Añade que el juez de instancia intervino «con tono calmado y respetuoso», desmontando la idea de que se limitara la defensa.

La factura psiquiátrica de una noche

La factura psiquiátrica de una noche

Lo que nadie cuenta es el coste oculto. La víctima acudió a urgencias con insomnio, cefalea y crisis de ansiedad. La sentencia receta que el tratamiento farmacológico se prolongó meses. El daño moral se cuantifica en 30.000 euros, pero la orden de alejamiento —500 metros durante diez años— puede resultar más valiosa para recomponer la vida diaria.

La resolución se apoya en el artículo 178.1 y 2 del Código Penal, que castiga con penas de tres a cinco años los abusos sexuales cuando concurren circunstancias de «superioridad» o « prevalencia». El tribunal entiende que el espacio cerrado del vehículo y la insistencia del acusado crearon una situación de vulnerabilidad que eleva la gravedad.

La confirmación del TSJA deja un dato contundente: en 2024 la justicia andaluza elevó al 42% el número de condenas por delitos sexuales respecto al año anterior. Cada sentencia es un espejo que devuelve la imagen de una sociedad que empieza a creer a las víctimas. La de Sanlúcar suma ahora una página más en ese libro de cuentas que la justicia sigue al fin abriendo.