Martin short rompe el silencio: su primera aparición tras la muerte de su hija katherine
La risa se apagó. Martin Short, el hombre que ha hecho del humor su escudo, reapareció el viernes 27 de marzo en Santa Monica tras 31 días de absoluto silencio. Su hija Katherine, de 42 años, se quitó la vida el 24 de febrero en las colinas de Hollywood. El actor canadiense salió a cenar con J.J. Abrams, su amigo de décadas, y prefirió el asiento del copiloto para no mirar atrás.
Las imágenes que publicó TMZ hablan por sí solas: blazer negro, camisa azul, rostro afeitado, expresión de quien ha perdido el norte. No hubo guiños a las cámaras, ni siquiera un gesto. Solo un hombre que se deja llevar mientras Los Ángeles sigue rodando.
El backstage de una tragedia que hollywood prefirió ignorar
La noticia de la muerte de Katherine Short cayó como una losa en los grupos de Whatsatsapp de los estudios, pero ningún medio la adelantó. La familia emitió un comunicado seco: “Estamos devastados”. Punto. Ni una palabra sobre la salud mental, ni un llamado a fundaciones. El silencio fue tan ensordecedor que Short canceló actuaciones en Milwaukee y Minneapolis junto a Steve Martin, y se ausentó en los SAG Awards pese a ir como favorito.
Lo que nadie cuenta es que Katherine trabajaba como trabajadora social clínica y colaboraba con Bring Change 2 Mind, la organización que lucha contra el estigma de enfermedades mentales. La ironia es brutal: la hija del hombre que nos hace reír dedicaba sus días a evitar tragedias como la suya.
En el restaurante de Santa Monica, los comensales reconocieron al actor pero nadie se atrevió a cruzar una palabra. “Parecía un fantasma”, me confiesa un testigo que prefiere el anonimato. “Se le caía el alma por los ojos”.

La cuenta atrás para volver a escena
El 11 de abril, Martin Short subirá al Johnny Mercer Theater de Savannah, Georgia, para reanudar la gira Best of Steve Martin & Martin Short. La promotora ya vendió 2.800 entradas y no ha abierto la puerta a reembolsos. El show debe continuar, dicen, aunque el guion de la vida se haya roto.
Steve Martin, su compañero de fatigas, le dedicó un monólogo durante un ensayo privado: “El dolor no se improvisa, pero tampoco se cancela”. Las risas fueron escasas.
Conan O’Brien, que conducirá los Óscar 2026, le envió un saludo en plena gala del 15 de marzo. “¡Te queremos, Martin Short!”. La frase sonó a abrazo colectivo, pero en el Dolby Theatre nadie supo bien si aplaudir o guardar silencio.
Los restos de Katherine fueron cremados el 3 de marzo. En la escena, la policía halló una nota cuya tinta no ha trascendido. Su amiga más cercana insiste: “Estaba igual que siempre”. La frase que más duele es la que no se dice: nunca se está igual cuando alguien decide partir.
Martin Short tiene 76 años y ha perdido a su esposa Nancy en 2010 y a su hija mayor en 2025. Le quedan dos hijos adoptivos, Oliver y Henry, y un calendario de funciones que empieza en diez días. La risa, dicen, es el último acto de fe. Veremos si el escenario aún sabe devolverle la vida.