Russell brand se enfrenta a juicio en octubre: siete cargos por abuso sexual que amenazan su carrera
El retrato de Russell Brand se desdibuja. El cómico británico, que saltó a la fama con su estilo desenfadado y provocador, tendrá que sentarse en el banquillo el próximo 12 de octubre para responder por siete cargos de violación y agresión sexual que abarcan desde 1999 hasta 2009. Un proceso que, según fuentes judiciales, podría alargarse hasta dos meses y que ha convertido al actor en el centro de una tormenta mediática y legal que no cesa de crecer.
El aplazamiento que nadie esperaba
El juicio, que inicialmente estaba previsto para el 16 de junio en el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres, fue retrasado sin que las autoridades hayan ofrecido una explicación pública. Brand, que permanece en libertad bajo fianza, ha negado rotundamente todas las acusaciones. En un comunicado difundido en redes sociales tras la imputación inicial en abril de 2025, el actor escribió: “Fui un tonto, fui adicto al sexo y a las drogas, pero nunca un violador”. Un mensaje que, lejos de calmar los ánimos, intensificó el debate sobre su responsabilidad.
La Fiscalía de la Corona ha confirmado que los cargos fueron formalizados en dos oleadas. La primera, en abril de 2025, incluyó delitos contra cuatro mujeres. La segunda, en diciembre del mismo año, sumó dos imputaciones más por hechos ocurridos en 2009. Aunque los detalles de cada caso no han sido revelados por razones legales, la Policía Metropolitana ha asegurado que todas las denunciantes están siendo atendidas por agentes especializados en delitos sexuales.

De ídolo pop a acusado: la caída en picado
Brand, que en su momento fue una de las caras más visibles del cine de comedia en Hollywood, ha visto cómo su imagen pública se desmorona desde que estalló el escándalo. La investigación, impulsada por un reportaje conjunto de The Sunday Times y Channel 4 en 2023, abrió la puerta a decenas de testimonios anónimos que, con el tiempo, se convirtieron en denuncias formales. Ahora, el actor enfrenta su momento más crítico: un juicio que podría dejarlo sin carrera y, peor aún, tras las rejas.
El Detective Jefe Inspector Tariq Farooqi, encargado de la investigación, ha pedido a “cualquier persona con información relevante” que se ponga en contacto con la policía. La investigación, insiste, “sigue abierta”. Y mientras tanto, Brand intenta rehacer su vida lejos de los focos, aunque su nombre ya forma parte de la lista negra de un sector que, hasta hace poco, lo aplaudía de pie.
El 12 de octubre será el día en que la justicia británica decida si el excéntrico cómico fue víctima de una caza de brujas o si, como sostienen sus acusadoras, hubo un patrón de abuso que permaneció oculto durante años. La respuesta, ahora, está en manos del tribunal. Y Brand, por primera vez en mucho tiempo, no podrá bromear al respecto.