Explosión en narvarte: gas acumulado hiere a cuatro y sacude la tranquilidad de benito juárez
Un estruendo que despertó a la colonia Narvarte Poniente la noche del lunes dejó cuatro heridos, entre ellos un niño, y un edificio con la fachada desgarrada tras una explosión que las autoridades atribuyen a gas acumulado en el departamento 301 de la calle Enrique Rébsamen 449.
La deflagración que puso en jaque a una zona dormitorio
Fueron las 22:14 cuando el silencio habitual de la alcaldía Benito Juárez se rompió. Vecinos que veían series o cenaban escucharon un trueno seco, seguido de un olor acre y el sonido de cristales cayendo sobre la banqueta. En menos de tres minutos, el cruce con Diagonal San Antonio se llenó de gente en pijama que miraba hacia arriba: el tercer piso del número 449 vomitaba humo negro y retazos de cortina flameaban como banderas de una batalla perdida.
El Heroico Cuerpo de Bomberos recibió nueve llamadas simultáneas. Al llegar, encontraron la puerta del departamento 301 despedida hacia el pasillo y a una mujer de 42 años con quemaduras en el 10 % de su cuerpo. Los paramédicos la estabilizaron en la escalera; no hubo que trasladar a nadie, pero la imagen de su brazo derecho envuelto en vendas blancas ya corre por los chats vecinales como advertencia.

40 Evacuados y un edificio en observación
Mientras los bomberos ventilaban el piso, Miryam Urzúa, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos, ordenó el desalojo preventivo de todo el inmueble y de dos edificios colindantes. En total, 40 personas pasaron la noche en la primaria República de Haití, convertida en albergue improvisado. Luis Mendoza, alcalde de Benito Juárez, prometió «alojamiento temporal para quienes lo soliciten» y abrió una mesa de atención para valorar daños estructurales que aún no terminan: los peritos siguen midiendo grietas y desplomes de losa.
La hipótesis oficial habla de una fuga en la instalación doméstica de gas LP que, al encontrar una chispa —tal vez del boiler o un enchufe—, generó una deflagración cuya onda expansiva lanzó los marcos de aluminio a la calle y partió el muro divisorio del departamento 300. El edificio, construido en 1984, carecía de detector de fugas. El último dictamen de seguridad data de 2019 y solo recomendaba «revisiones periódicas».

El menor herido jugaba a las cartas cuando estalló el piso
El niño que resultó con lesiones leves —cortes en la frente por esquirlas de vidrio— cumple 11 años esta semana. Su madre, empleada de una farmacia cercana, contó que estaban jugando «a los burritos» en la mesa del comedor cuando el techo tembló. «Pensé que era el temblor que todos esperamos», dijo entre sollozos. La alcaldía entregará esta tarde un cheque por 15 000 pesos para cubrir gastos médicos y mudanza; la mujer no sabe si volverá a pisar su casa.
La Secretaría de Seguridad Ciudadina mantiene cerrado un tramo de 100 metros sobre Enrique Rébsamen. Los vecinos, mientras tanto, improvisan altares de velas frente al portal y discuten si denunciarán al propietario del 301, un contador que alquilaba por Airbnb y que anoche no estaba. La línea 072 de Protección Civil recibió hoy 37 llamadas más por olor a gas en la misma colonia. La cifra habla por sí sola: el miedo ya se instaló en Narvarte y no parece dispuesto a irse.