Fgr desmiente persecución política en caso rufo: expone red de contrabando de hidrocarburos
La Fiscalía General de la República (FGR) ha rechazado categóricamente las acusaciones de persecución política en el caso que involucra a Ernesto “N”, presentando una sólida evidencia corporativa que revela una vasta red de contrabando de hidrocarburos operada en México.

Un esquema de subdeclaración que asesta un golpe de más de 4 mil millones de pesos al erario
La fiscalía ha detallado cómo el imputado participó activamente en la conducción de una empresa importadora, dedicada a la subdeclaración aduanera durante años. Esta práctica, de forma sistemática y documentada, provocó un perjuicio económico estimado en más de 4 mil millones de pesos al Estado. La FGR considera que esta acción no es fruto de una venganza política, sino de una investigación rigurosa basada en datos contables y evidencia irrefutable.
La estrategia de la fiscalía se centra en desmantelar el entramado criminal, exponiendo la magnitud del robo a la hacienda pública. La documentación presentada muestra un flujo constante de productos ilícitos, ocultados bajo falsos registros y maniobras financieras complejas. Es un caso que exhibe la vulnerabilidad de las aduanas y la necesidad de reforzar los controles.
La defensa de Ernesto “N” aún no ha emitido una declaración oficial, pero la FGR insiste en la ausencia de cualquier motivación política en este proceso. La prioridad, según fuentes internas de la fiscalía, es la justicia y la recuperación de los recursos robados. La investigación continúa en curso, con el objetivo de identificar a todos los implicados en esta compleja red de corrupción.