Frío de marzo golpea méxico: el frente 42 tumba 20 grados en 48 horas

México amaneció este lunes con un golpe de invierno en plena primavera. El Frente Frío 42, inusualmente activo para finales de marzo, desplomó la temperatura hasta 20 °C por debajo del promedio en Chihuahua, Durango y Zacatecas, mientras que en la Ciudad de México el termómetro se colgó en 8 °C, la cifra más baja registrada en la estación Benito Juárez desde 2012.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no anduvo con rodeos: aguanieve sobre 4 200 m, vientos de 70 km/h en el Istmo de Tehuantepec y oleaje de dos metros en el Golfo de México. La combinación es un cóctel perfecto para la interrupción de vuelos regionales, cierres de carreteras y apagones por sobrecarga de red. Lo que nadie cuenta es que el frente arrastra aire polar que ya dejó 15 muertos por hipotermia en Estados Unidos y que ahora cruza la frontera sin frenos.

La madrugada del martes será la más fría del año

La madrugada del martes será la más fría del año

El pico del frío llegará entre las 03:00 y 06:00 del martes 31. En Nevado de Toluca, Popocatépetl y Pico de Orizaba se esperan -8 °C con sensación de -15 °C por el viento. Los agricultores de Puebla y Tlaxcala ya calculan pérdidas: 30 mil hectáreas de maíz y flor de mayo están en riesgo de helada. El gobierno estatal activó el Plan DN-III, pero los productores aseguran que los almacenes comunales están vacíos desde el paso del huracán Grace.

En la costa, el fenómeno es otro. Veracruz, Yucatán y Quintana Roo recibirán rachas de 60 km/h que levantarán el mar dos metros por encima del nivel habitual. El puerto de Coatzacoalcos suspendió la navegación menor y Protección Civil evacúa a 2 300 familias de zonas bajas. La cifra habla por sí sola: en 24 horas lloverá lo que suele caer en todo abril.

El SMN advierte que el frente se estacionará sobre el noreste hasta el miércoles, algo que apenas ocurre un 3 % de las veces en marzo desde que hay registros, en 1944. La razón: un bloqueo atmosférico inducido por el cambio climático que desvía la corriente en chorro más al sur. Resultado: México paga la factura de un invierno que se niega a irse.

La lección es cruda. Mientras el país discurre entre sequías y huracanes, la primavera se vuelve una estación bisagra donde cualquier anomalía desata caos. Esta vez no fue una tormenta tropical ni un fenómeno de El Niño: fue un simple frente que decidió jugarse la última carta del invierno. Y ganó.