Gemili cuelga las zapatillas: el velocista que fue más rápido que su sombra se retira a los 32 años

Adam Gemili ha dicho basta. A las 32 primaveras, el británico que un día firmó 19.97 en los 200 metros —la misma distancia que separa la gloria del olvido— ha anunciado su retirada con una frase que suena a epitafio: «Después de catorce inolvidables años es tiempo para colgar las zapatillas».

De la pista de atletismo al silencio de las gradas vacías

De la pista de atletismo al silencio de las gradas vacías

El atleta londinense cierra así una carrera que empezó en 2010 y que le llevó a subirse al podio del mundo y de Europa con la misma facilidad con la que otros cambian de canal. Fue oro en el relevo 4x100 en el Mundial de Londres 2017 y plata en Doha 2019. También se colgó el oro continental en el 200 de Zúrich 2014, repitiendo con el relevo en Amsterdam 2016 y Berlín 2018.

Pero no todo fueron laureles. Gemili también conoció la dureza de los Juegos Olímpicos: Londres 2012, Río 2016 —donque fue cuarto en los 200— y Tokio 2020. Tres citas en las que la medalla se le escapó por décimas que, en velocidad, son un abismo.

Sus mejores marcas —9.97 en 100 y 19.97 en 200— lo colocaron durante años entre los diez mejores del planeta. Cifras que, vistas hoy, parecen de otra era. Porque el atletismo ha mutado: pistas más rápidas, zapatillas con resorte y unos veinteañeros que corren como si el reloj fuera su enemigo.

El anuncio llega en plena temporada de pistas cubiertas, cuando muchos de sus rivales aún sueñan con París 2024. Gemili, no. Él ya ha corrido suficiente. Catorce años en la élite dejan rodillas rotas, amaneceres en aeropuertos y la certeza de que, tarde o temprano, todos terminan siendo alcanzados por el cronómetro que una vez dominaron.

Ahora le toca al británico descubrir qué se siente al otro lado de la cuerda de salida. Algunos ex velocistas se refugian en el coaching; otros, en el silencio. Gemili solo ha dicho que quiere «disfrutar de la vida fuera de las seis carriles». La pista, esa que le dio fama y dolores, se quedará hoy un poco más vacía.