Gruvila destapa la red que vendía coches embargados por vilanova i la geltrú
La grúa municipal se convirtió en la puerta de entrada a un mercado negro que manejaban los propios vigilantes del orden. Cuatro empleados del Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú —un policía local, dos gruistas y una administrativa— yacen desde el 23 de marzo en los calabozos de la Guardia Civil: la operación Gruvila les acusa de desviar decenas de vehículos retirados de la vía pública para usarlos, desguazarlos o venderlos por piezas sin pasar por la baja definitiva que marca la ley.
Cómo se desvió el circuito legal de los coces embargados
La normativa es clara: un coche retirado por la grúa debe ir al depósito municipal y, desde ahí, a la desguacería oficial o a la baja en el registro. Pero los investigadores sostienen que los detenidos montaron una válvula paralela. Los vehículos salían del cuartel, regresaban a la calle sin seguro obligatorio y hasta acababan en manos de terceros que pagaban en efectivo. La Guardia Civil calcula que el pastel rondaba miles de euros cada mes.
La trama se descubrió gracias a una denuncia interna presentada a finales de 2025 por trabajadores del consistorio que detectaron movimientos extraños en la hoja de ruta de las grúas. Dos mandos de la policía local declararon el 24 de marzo como investigados por delitos que van desde la malversación de fondos públicos hasta la pertenencia a grupo criminal.

El llamado a los vecinos: revise el baúl de recibos
El instituto armado ha abierto una línea directa para conductores que hayan firmado cesiones o hayan visto cómo su coche desapareció sin traza oficial. El mensaje es tajante: conserven recibos, contratos y denuncias. La investigación sigue viva y el listado de implicados puede crecer.
En Vilanova i la Geltrú ya circula la broma amarga: «Si te llevan el coche, no llores; puede que acabe en un garaje de la policía… y con otro dueño». La alcaldía ha activado un protocolo de transparencia, pero nadie ha dimitido. Mientras tanto, los cuatro detenidos permanecen en libertad con cargos y el juez ha decretado el secreto de las actuaciones.
La Guardia Civil no descarta más detenciones. El depósito municipal, a simple vista, parece vacío; sin embargo, en los papeles faltan coches que nunca llegaron a desaparecer del registro. El fraude, como la mugre, se nota cuando se levanta la alfombra.