Hallan el cuerpo de un joven desaparecido en el lago azul de córdoba
Un operativo de rescate que se prolongó durante toda la noche culminó este domingo con el hallazgo del cuerpo de un joven de 25 años en el lago Azul, cerca de córdoba. La desaparición, denunciada el sábado por su familia, desató una intensa búsqueda en una zona de difícil acceso, ahora marcada por un trágico desenlace.

La búsqueda se centró en la última localización de su móvil
La Comisaría Provincial confirmó la identidad del fallecido, cuya familia alertó de su desaparición alrededor de las 19:30 del sábado. La Unidad Subacuática del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional se unió a las labores de búsqueda, tras la intervención inicial del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de córdoba, quienes tuvieron que interrumpir las operaciones durante la noche debido a la oscuridad y la complejidad del terreno. La zona del lago Azul se convirtió en el foco principal de la búsqueda tras detectar la última señal del teléfono móvil del joven en sus inmediaciones.
El lago, conocido por su peculiar coloración azulada debido a la alta concentración de azufre, se ubica en terrenos privados, vestigios de antiguas canteras de cemento a unos 2,5 kilómetros del centro urbano. Su extensión, de unas 12 hectáreas, y la profundidad que alcanza en algunos puntos los cien metros, complicaron enormemente la tarea de los equipos de rescate. Lo que nadie cuenta es que estas aguas, aparentemente tranquilas, esconden un peligro latente para quienes no conocen sus profundidades.
Los investigadores continúan con las gestiones pertinentes para esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento, aunque por el momento no se han revelado indicios de violencia en el cuerpo. La incertidumbre persiste sobre lo que llevó a este joven a desaparecer en el lago, un enclave singular con un pasado industrial y una belleza engañosa.
La cifra habla por sí sola: un lago de profundidades insospechadas, un teléfono móvil que marca el último rastro de una vida truncada y una familia sumida en el dolor. La investigación se intensifica, buscando respuestas en las aguas turbias del lago Azul.