Honduras destituye a su fiscal general y el sistema judicial tiembla

La destitución de Johel Zelaya ya es un hecho consumado. La publicación en el Diario Oficial La Gaceta certificó ayer lo que muchos anticipaban: el Congreso Nacional le abrió la puerta de salida al fiscal general. En 24 horas, Marcio Cabañas pasó de ser un desconocido para la mayoría a ocupar el sillón más caliente del país.

Zelaya se despide con la frente en alto y un mensaje a medias

El exfiscal no se fue en silencio. A través de X, el hombre que llegó al cargo en noviembre de 2023 cargó tintas contra quienes, según él, «han funcionado por años sin ser visibilizadas». Una indirecta clara a las estructuras de poder que, según Zelaya, se incómodaron cuando decidió investigar a magistrados de la Corte Suprema y destapar el escándalo de los 88 millones de lempiras desviados del Banco Central.

La jugada le salió cara. En enero de 2025, exfiscales como Francia Medina y Nilia Ramos lo acusaron de usar el Ministerio Público como arma política. Medina llegó a calificarlo de «chivo expiatorio» y denunció que se fabricaron pruebas en su contra. Ramos, por su parte, cuestionó la publicación de audios que vinculaban a políticos con delitos electorales. Dos voces que, en su momento, parecían aisladas y que ahora cobran sentido como parte de una estrategia más amplia para desgastar a Zelaya.

El congreso acelera y el país pregunta por qué ahora

El congreso acelera y el país pregunta por qué ahora

El juicio político se activó con velocidad relámpago. El Congreso Nacional, dominado por la alianza gobernante, otorgó a Zelaya plazos irrisorios para presentar su defensa. Un detalle que no pasó desapercibido para quienes ven en esta destitución una forma de amordazar investigaciones incómodas. La oposición habla de «golpe institucional»; el oficialismo justifica la medida como una «corrección de ruta».

Lo cierto es que Zelaya llegó al cargo con 110 votos a favor en febrero de 2024 y se va con cero avales. Su caída deja al descubierto la fragilidad del sistema de justicia hondureño, donde los fiscales duran lo que dura la paciencia de quienes mandan.

Cabañas hereda una fiscalía en llamas

Cabañas hereda una fiscalía en llamas

Marcio Cabañas, el nuevo fiscal interino, tendrá que lidiar con un Ministerio Público dividido, con investigaciones en curso que rozan la línea roja del poder y con una ciudadanía que observa cada movimiento con lupa. Su primer desafío: demostrar que no es un títere. Su segundo: evitar que la destitución de Zelaya se convierta en el preludio de una purga más amplia.

Zelaya, mientras tanto, se retira con la certeza de quien cree haber hecho lo correcto. «Me voy sin deudas con mi conciencia», repitió en su mensaje. Pero en Tegucigalpa, la pregunta que circula en los pasillos del poder es otra: ¿quién será el siguiente en la lista?