Iberia despide a casi mil empleados con un ere que premia la edad

Iberia cierra el año con tijeretazo: 996 empleados se irán antes de que acabe 2025. La aerolínea ha sellado con los sindicatos un ERE voluntario que reparte indemnizaciones generosas a cambio de despedirse por la puerta de atrás. La edad marca la diferencia: quienes ya rondan la jubilación cobrarán el 80 % del sueldo hasta que lleguen a la pensión; los más jóvenes, solo 35 días por año con techo de 30 mensualidades.

El ajuste se come la plantilla antes de que el a321xlr empiece a volar

El ajuste se come la plantilla antes de que el a321xlr empiece a volar

El acuerdo llega justo cuando Iberia presume de flota nueva. El pasado 13 de noviembre enseñaba su nuevo Airbus A321XLR a los medios en Madrid; hoy anuncia que necesita menos tripulaciones. La fotografía de archivo ya es historia antigua. La compañía asegura que la medida responde a la «adaptación de la estructura a la demanda», pero los sindicatos hablan de «ahorro inmediato» ante un invierno incierto.

Los detalles del pacto son implacables. Pilotos y personal de tierra podrán prejubilarse a los 62 años. Las azafatas y los azafatos lo harán a los 58. Todos ellos mantendrán el 80 % del salario bruto hasta que cumplan la edad legal de jubilación. El resto —incluidos mecánicos, administrativos y auxiles de escala— tendrán que elegir entre la salida incentivada o aguantar el tirón. La indemnización mínima será de un año, la máxima de dos años y medio. Lo que nadie cuenta es que quien se niegue puede acabar en un ERE forzoso con menos pasta.

El coste para Iberia ronda los 250 millones, según cálculos internos de los representantes. La cifra habla por sí sola: la aerolínea prefiere pagar ahora que mantener plantilla sobrante cuando el tráfico de negocios aún no ha vuelto a niveles prepandemia. El convenio incluye además una moratoria de tres años sin despidos objetivos, pero los delegados creen que es papel mojado: «Si el negocio repunta, externalizarán vuelos a otras empresas del grupo», advierte una fuente de CCOO.

El calendario es implacable. Las adhesiones se abren el 2 de enero y cierran el 31 de marzo. Quien no firme antes de Semana Santa se quedará fuera del plan. Iberia espera que al menos el 80 % de los afectados acepten, lo que dejaría a la compañía con 15.000 empleados, su plantilla más reducida desde la fusión con British Airways en 2011. El sindicato SEPLA ya avisa de que vigilara que no se abuse de contratos temporales para cubrir los huecos.

En Barajas, el ambiente es de resignación. «Te compran la vida laboral por treinta mensualidades y te dicen que es voluntario», resume una azafata con 22 años de servicio. Otro mecánico, padre de gemelos, calcula que con la indemnización puede aguantar dos años sin tocar ahorros, pero después «toca rebuscarse». La empresa promete formación y recolocación interna, pero los planes están aún en borrador.

La jugada encaja en la hoja de ruta de IAG. El grupo matriz ya achicó British Airways y Aer Lingus. Ahora le toca a la española. El resultado: acciones en máximos y plantillas en mínimos. La boloteca se celebra; la pista de Barajas, no. Cuando el A321XLR despegue hacia Nueva York este verano, los pasajeros no sabrán que en cada fila hay un asiento fantasma: el de alguien que aceptó irse para que la cuenta de resultados cuadre.