India busca un pacto comercial con canadá: ¿el fin de la crisis?

Nueva Delhi apuesta fuerte por la reactivación de las negociaciones comerciales con canadá, enviando la delegación empresarial más grande en su historia, una señal inequívoca de su determinación. El ministro de Comercio indio, Piyush Goyal, anunció este jueves la inminente llegada de esta comitiva, en el marco de la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Camerún, buscando acelerar la firma de un acuerdo bilateral antes de que termine el año.

Un deshielo diplomático con ambiciones económicas

Un deshielo diplomático con ambiciones económicas

La relación entre India y canadá ha sido tensa desde el pasado año, tras las acusaciones de Ottawa sobre la implicación de Nueva Delhi en el asesinato de un líder separatista sij. Una crisis que desembocó en expulsiones de diplomáticos y la paralización de las conversaciones comerciales. Pero, como ocurre a menudo en la geopolítica, la necesidad económica parece estar impulsando un rápido deshielo.

Ahora, con el primer ministro canadiense Mark Carney allanando el camino tras un encuentro con Narendra Modi en Nueva Delhi, la India se muestra optimista. Goyal enfatizó que la delegación no solo estará compuesta por exportadores, sino también por inversores y representantes de sectores estratégicos, buscando atraer capital extranjero. La cifra que lo resume todo: el objetivo es duplicar el comercio bilateral hasta alcanzar los 50.000 millones de dólares en la próxima década, una apuesta considerable que demuestra la relevancia que canadá tiene en la estrategia comercial india.

“Consideramos que canadá es una economía complementaria”, afirmó Goyal, restando importancia a posibles conflictos comerciales. La India, con su vasta población y creciente mercado interno, ve en canadá un socio ideal para el intercambio de minerales críticos y tecnología, áreas donde, según el ministro, la competencia es mínima. La reunión de la comisión conjunta, prevista para finales de mayo o principios de junio, será clave para concretar los detalles del acuerdo.

Pero hay un detalle crucial: el Gobierno indio ha adoptado un enfoque pragmático, priorizando primero los sectores “no sensibles” y las áreas de complementariedad mutua, antes de abordar temas más complejos. Una táctica que busca generar confianza y sentar las bases para un tratado más amplio en el futuro. La diplomacia económica, al final, es un juego de paciencia y concesiones, y la India parece dispuesta a jugarlo a fondo.

Si bien la sombra de la crisis del 2023 aún se cierne sobre la relación bilateral, el envío de esta delegación empresarial masiva es una declaración de intenciones: India busca dejar atrás el pasado y enfocarse en un futuro de cooperación económica, demostrando que, incluso en tiempos turbulentos, el interés económico puede prevalecer sobre las tensiones políticas.