Indonesia presiona a meta y google por ignorar su veto a menores en redes

Indonesia no está dispuesta a esperar. Cuatro días después de convertirse en el primer país del Sudeste Asiático en prohibir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales, el Gobierno de Yakarta ha enviado cartas de advertencia a Meta y Google por no haber adaptado sus plataformas a la nueva normativa. La ministra de Comunicación y Asuntos Digitales, Meutya Hafid, lo dijo sin rodeos: estas empresas no han cumplido.

La prohibición ya es ley, pero las plataformas hacen oídos sordos

La restricción entró en vigor el pasado sábado. Afecta a ocho plataformas —YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live y Roblox— y alcanza a unos 70 millones de niños. Una cifra que habla por sí sola. Sin embargo, ni Meta ni Google han limitado el acceso de los menores a sus respectivas plataformas desde que la norma se hizo efectiva. Hafid ya lo había advertido el viernes anterior: ninguna de las dos compañías había informado sobre los pasos que daría para cumplirla.

Lo que resulta llamativo es la reacción del Ejecutivo indonesio ante esta resistencia corporativa. La ministra señaló que el Gobierno no se sorprende de que ciertas empresas intenten eludir sus obligaciones. Una declaración que suena más a hartazgo acumulado que a sorpresa genuina.

Tiktok y roblox también reciben su aviso

Tiktok y roblox también reciben su aviso

Meta y Google no son los únicos en el punto de mira. TikTok y Roblox han recibido cartas de advertencia similares al considerar las autoridades indonesias que tampoco cumplen plenamente con la regulación. Cada compañía, a falta de directrices técnicas concretas por parte del Gobierno —que aún no ha especificado qué tecnologías de verificación de edad se utilizarán—, aplica su propio modelo para detectar y desactivar las cuentas del grupo vetado. Un vacío regulatorio que, inevitablemente, cada plataforma interpreta a su conveniencia.

El contexto regional y global no es menor. Indonesia, la mayor economía del Sudeste Asiático, se ha adelantado a gigantes europeos como Francia o el Reino Unido, que aún trabajan en reforzar sus controles de edad. Y se ha puesto a la altura de Australia, que ya dio ese paso. España, mientras tanto, avanza hacia una prohibición similar para menores de 16 y estudia exigir responsabilidad penal a los directivos de las compañías que incumplan.

El modelo que el mundo observa con atención

La pregunta que flota sobre todo esto no es si las restricciones son justas o efectivas. La pregunta real es si los Estados tienen músculo suficiente para doblarle el brazo a empresas cuya capitalización bursátil supera el PIB de la mayoría de los países que intentan regularlas. Indonesia acaba de plantar su bandera. Ahora toca ver si Meta y Google deciden ignorarla o si el coste reputacional —y eventualmente económico— de hacerlo resulta demasiado alto. Por el momento, el marcador es: Yakarta, 1; Silicon Valley, en rebeldía.