Infodemiamx se arrodilla: admite que la mujer del balcón de palacio nacional era real
La verdad, esa que tanto jactan defender los fact-checkers, les estalló en la cara. InfodemiaMx —el organismo que se financió en plena pandemia para desmentir «fake news»— acaba de tragar su propia medicina: las fotos de una mujer tomando el sol en el balcón de Palacio Nacional eran auténticas. Lo que durante días calificaron de montaje digital resultó ser una tarde de asoleamiento en el corazón del poder.
De la negación a la disculpa en tres días
El 19 de marzo circularon las primeras imágenes. El 22, InfodemiaMx aseguraba: «No hay evidencia oficial». El 30, el mismo sello verde que prometía certeza publicaba un mea culpa público. «Nos apresuramos», dijeron, como si la prisa fuera un accidente y no la esencia de su negocio. La frase exacta: «La información inicial carecía de fundamento oficial». Traducción: no llamaron a nadie, no revisaron las cámaras del Estado, no cruzaron un dato. Se fiaron del rumor que venía de arriba.
Claudia Sheinbaum, por fin, desbloqueó la boca. Reconoció que la mujer existe, que trabaja dentro del Palacio y que, efectivamente, decidió broncearse en la ventana que da al Zócalo. «No está prohibido», aclaró, pero «hay que tener respeto por el patrimonio». Así, sin reglamento que lo prohíba, le cayeron con una sanción «interna» que nadie sabe cómo se llama ni cuánto dura. El castigo del amiguismo: un llamado de atención que se filtra a la prensa para apagar el incendio.

La lección que nadie pedirá perdón
Mientras tanto, la ciudadanía aprendió dos cosas. Primera: el Palacio Nacional no es una fortalesa inaccesible; es un edificio de oficinas con ventanas que se abren y empleados que se aburren. Segunda: los verificadores, cuando el poder les guiña el ojo, rectifican antes que investigar. La mujer del balcón se fue con su broncita a casa, pero la grieta quedó: si mañana el gobierno niega otra vez, ¿quién los desmentirá?
La próxima vez que veas una imagen extraña, no esperes a InfodemiaMx. Acércate al Zócalo, sube la mirada y comprueba tú mismo. La verdad, en este país, sigue tomando el sol donde le da la gana.