Israel arrasa el sur de líbano y deja 51 sanitarios muertos: la oms estalla
Un sanitario más ha caído este domingo bajo el fuego israelí en Bint Yebeil. Con él ya son 51 los trabajadores de la salud asesinados en el sur de Líbano desde el 2 de marzo. La OMS no tiene más vías de escapatoria que gritar.

Tedros rompe el silencio: «los hospitales no son blanco»
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha cargado contra la «destrucción» sistemática de almacenes médicos y ambulancias. «Los trabajadores de la salud están protegidos por el Derecho Internacional Humanitario», ha escrito en X, donde ha exigido el cese inmediato de los ataques. La frase suena a último recurso cuando los últimos recursos se queman.
El ataque de este domingo ha alcanzado una ambulancia cerca del hospital de Bint Yebeil. El proyectil, según la agencia libanesa NNA, era israelí. El Ejército de Israel no confirma ni desmiente; su portavoz, Avichai Adrai, insiste en que Hezbolá usa vehículos médicos para camuflar operativos. La acusación, repetida hasta la extenuación, se queda en el aire mientras los cadáveres se apilan.
La Organización Islámica para la Salud ha perdido a dos de sus técnicos en la misma jornada. Hezbolá ha respondido con fuego de artillería contra bases militares en la frontera. El río Litani, la línea roja que Israel se marcó para «desinfectar» el sur, sigue lejos. Entre ambos bandos, los sanitarios pagan el pato.
El balance es desolador: nueve muertos el sábado, dos el domingo, decenas de heridos que ya no encontrarán quirófano. El almacén destruido en Bint Yebeil contenía fármacos para diálisis y kits de trauma. Ahora es ceniza. La «mejor medicina», como ha dicho Tedros, sigue siendo la paz. Pero en el sur de Líbano no hay pastillas que detanque un tanque.