Israel golpea el corazón del poder iraní en teherán
La escalada en Medio Oriente alcanzó una nueva y peligrosa fase este jueves con una serie de ataques aéreos israelíes contra Teherán. No se trata de bombardeos indiscriminados, sino de un golpe quirúrgico contra el entramado de mando de la Guardia Revolucionaria, una muestra de la creciente audacia israelí en su estrategia contra Irán.

El nuevo rostro de la resistencia iraní: cuarteles generales móviles
La Fuerza Aérea israelí, en una operación que ha sacudido la capital iraní, se centró en una base terrestre de la Guardia Revolucionaria y, lo que es más significativo, en un cuartel general móvil de altos mandos. Tras semanas de ataques contra centros de mando fijos, Irán había recurrido a estructuras móviles, montadas sobre remolques, para proteger a sus líderes y mantener la coordinación de sus operaciones. Pero la inteligencia israelí, al parecer, ha logrado anticiparse, identificando y destruyendo estas improvisadas fortalezas.
Un depósito de misiles balísticos en Tabriz también fue blanco de los ataques, intensificando la presión sobre el arsenal iraní. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguran que la campaña, bautizada como “El Rugido del León”, ha logrado inutilizar cientos de centros de mando y control, obligando al régimen a operar en la clandestinidad.
Pero la respuesta iraní no se ha hecho esperar. Una oleada de misiles impactó en territorio israelí, alcanzando áreas densamente pobladas. En Khomeyn, una escuela sufrió daños significativos por un ataque. Los sistemas de defensa israelíes interceptaron la mayoría de los proyectiles, pero no pudieron evitar daños en al menos nueve puntos y cuatro heridos leves cerca de Tel Aviv, atribuidos al uso de municiones de racimo iraníes.
La tensión en la frontera norte también se palpaba, con ataques reivindicados por el grupo Hezbollah desde Líbano, aliado de Irán. Si bien las autoridades israelíes informaron de la ausencia de víctimas mortales ni daños significativos en estos ataques, la situación sigue siendo volátil.
El contexto de estos ataques es particularmente delicado: coinciden con la celebración de la Pascua judía, exacerbando el temor y la incertidumbre entre la población civil. Catorce personas resultaron heridas por fuego de misiles iraníes antes del inicio de la festividad, incluyendo a una menor de 11 años.
La campaña israelí, según las FDI, continuará hasta “desarticular la red operativa del régimen iraní y reducir su capacidad de actuar en la región”. Pero la pregunta que se cierne sobre el futuro es si este nuevo nivel de confrontación conducirá a un conflicto a gran escala, o si la diplomacia, aunque debilitada, podrá encontrar una vía para evitar una catástrofe.