La afa y tapia quedan procesados: la justicia les embarga $350 m por evasión
El fútbol argentino recibió este lunes la patada más dura fuera del terreno de juego: el juez Diego Amarante procesó a la AFA, a su presidente Claudio Tapia y a gran parte de la cúpula directiva por defraudar al fisco. El embargo es de 350 millones de pesos, apenas el 1,8 % de los 19.000 millones que, según la Dirección General Impositiva, la asociación le debe al Estado en aportes no ingresados de los últimos dos años.
La resolución, a la que accedió este diario, incluye al tesorero Pablo Toviggino, al director general Gustavo Roberto Lorenzo, al secretario general Cristian Ariel Malaspina y al predecesor de este último, Víctor Blanco Rodríguez. A todos se les atribuye el delito de «apropación indebida de tributos y recursos de la seguridad social». El escándalo estalla a menos de tres meses del Mundial 2026 y mantiene a Tapia y Toviggino con prohibición de salir del país.
La denuncia que originó la causa
La investigación arrancó con un papelito en el escritorio de ARCA. La Dirección General Impositiva detectó que la AFA retenía los aportes de sus empleados —los clásicos 11 % que se descuentan del sueldo— pero no los giraba al Estado. Ni un peso. Durante 24 meses. La suma supera los 13 millones de dólares, suficiente para financiar un año de Primera División en cualquier club mediano.
Tapia intentó despegarse. El 12 de marzo presentó un escrito donde juró «absoluta falta de intervención» en la gestión tributaria. Dijo que los números eran problema de la administración y no del presidente. La AFA, por su parte, publicó un comunicado asegurando que ya «había regularizado» la deuda con intereses resarcitorios y que ARCA «no había aplicado sanción punitiva». Lo que omitió es que el pago llegó cuando ya habían saltado las alarmas y la denuncia estaba en marcha.

El fútbol que nadie ve
Mientras la selección prepara la Copa del Mundo, los empleados de la AFA —los de verdad, los que pagan sus cuotas— siguen sin saber si sus jubilaciones están al día. La Anses confirma que no recibió los aportes correspondientes a 2023 y 2024. Es decir: los trabajadores del fútbol, los que no firman contratos millonarios, son los que sufren el robo de la propia entidad que los emplea.
El juez Amarante no compró el relato de «error administrativo». En sus páginas, la resolución habla de «conductas sistemáticas» y «omisiones reiteradas». Traducción: no fue un descuido, fue una operatoria. El próximo paso será el llamado a indagatoria. Si la causa avanza, la AFA podría perder el manejo de sus propias cuentas y el Gobierno disponerse a intervenir la entancia madre del fútbol argentino.
La pelota, ahora, está en el techo del edificio de Viamonte y no hay VAR que revise este penal.