La izquierda dispara su cumbre en sevilla: 19 de abril para recomponer la alianza antes del 2027

Sevilla se convertirá el 19 de abril en el ring donde la izquierda intente noquear sus propias dudas. Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes han fijado la capital andaluza para la segunda cita de 'Un paso al frente', la operación que pretende coser la herida que Yolanda Díaz dejó abierta cuando anunció que no repetirá como candidata. La jugada se produce en plena precampaña andaluza y solo diez días después de que Gabriel Rufián e Irene Montero escenifiquen en Barcelona su particular mano tendida.

El calendario aprieta y la unidad se negocia en clave andaluza

La fecha no es casual. El 17 de mayo Andalucía vota y IU ya ha sellado coalición con Iniciativa del Pueblo Andaluz y Partido Verde-Equo bajo la marca 'Por Andalucía'. El mismo lema que ahora exportan a la cumbre estatal sirve para camuflar un mensaje doble: a Juanma Moreno y a Vox les prometen guerra, pero también avisan al PSOE de que no regalarán ni un voto en 2027.

El acto del mes pasado en Madrid dejó una imagen de familia reunida: Mónica García, Antonio Maíllo, Ernest Urtasun y Lara Hernández compartieron escenario con los líderes de CCOO y UGT. Lo que no se vio fue a Yolanda Díaz. Su ausencia sigue pesando como una losa. En Sevilla tampoco estará. El vacío que deja la vicepresidenta es el mismo que intentan llenar con promesas de “alianza común, compartida y abierta”, un oxímoron que pretende disimular que nadie quiere hablar de liderazgo todavía.

Podemos, en el aire: la mano tendida que no termina de estrecharse

Podemos, en el aire: la mano tendida que no termina de estrecharse

Pablo Fernández, secretario de Organización de Podemos, reclama hueco para Antonio Maíllo en Andalucía, pero en el fondo todos saben que la negociación real se juega en el tablero estatal. El descalabro de Podemos en Aragón y Castilla y León ha convertido cada gesto de aproximación en una patata caliente. Rufián, que se ha convertido en el puente catalán, ya adelantó que irá a Sevilla. Su acto con Montero en Barcelona será el ensayo general de un guion que nadie se cree espontáneo.

El mensaje oficial insiste en que “las manos nunca han dejado de estar tendidas”. La realidad es que todavía no hay una mesa única ni un calendario cerrado. Mientras, el PP mira desde la distancia y calcula cuánto tiempo le queda a Moreno antes de que la izquierda logre –o no– recomponer el rompecabezas.

La apuesta es alta: si el 19 de abril no cuajan los cálculos, el 2027 podría repetir la foto del 2023, pero con menos actores y más espectadores. Y eso, en política, se paga caro.