La masturbación femenina pone en cuestiones las diferencias sociales
La práctica sexual autónoma sigue llevando a las mujeres a un terreno tabú, mientras que la masculina se vive con mayor libertad social.

Una brecha emocional y moral entre las dos
Las investigaciones han destacado que la masturbación femenina está estrechamente ligada a la búsqueda de placer, la autoexploración y el afrontamiento del estrés y el dolor emocional. Sin embargo, las parejas y la sociedad en general a menudo ven este comportamiento con malos ojos, como si se esperase que todas las prácticas sexuales quedaran exclusivamente dentro del ámbito de la pareja o el sexo.
Un estudio reciente publicado en la Revista Internacional de Salud Sexual revela que las mujeres utilizan la masturbación como estrategia para afrontar el malestar emocional y mejorar su bienestar. Muy pocas informaron sentimientos negativos, y la mayoría la aceptaban sin cuestionamientos significativos. Estos hallazgos refutan la idea de que la masturbación femenina cause alteraciones en la salud mental y debe conceptualizarse como saludable para el conocimiento del cuerpo y las emociones.
La estimulación del clítoris se considera la vía más eficaz para reducir el estrés y favorecer la relajación en las mujeres. Conceptos como el uso de la masturbación como recurso antiestrés se han explorado en muchos estudios de desarrollo que investigan la masturbación en la infancia, la niñez y la adolescencia. En los adultos, podría funcionar como una estrategia de afrontamiento para momentos de estrés.