La reina sofía, testigo silencioso de la fe en murcia y cartagena

La Semana Santa murciana ha recibido este Jueves Santo una visita insólita: la presencia de la Reina Sofía, quien ha compartido momentos de recogimiento y devoción en dos de las procesiones más emblemáticas de la región. Un acto que, más allá del protocolo, subraya la arraigada tradición religiosa de Murcia y su relevancia cultural.

Un recorrido por el corazón de la semana santa murciana

Un recorrido por el corazón de la semana santa murciana

Antes de sumergirse en el fervor de las procesiones, la Reina visitó el Museo Salzillo y la sede de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno en Murcia. Un gesto que revela un interés genuino por el legado del imaginero barroco Francisco Salzillo, cuyas obras maestras protagonizan la esperada “Mañana de Salzillo” del Viernes Santo. La visita privada permitió a la Reina conocer de cerca la meticulosa labor de conservación y la profunda conexión emocional que los murcianos sienten por estas esculturas.

La noche del Jueves Santo, la Reina asistió a la procesión del Silencio y del Cristo de los Mineros en cartagena, una manifestación de fe singular donde el silencio impera, roto únicamente por el sonido de los pasos y el canto de los nazarenos. Un reglamento de 1928, sorprendentemente vigente, obliga a los participantes a ocultar sus rostros, creando una atmósfera de solemnidad y misterio. Los comerciantes, en un gesto de respeto, apagan las luces de sus negocios mientras la procesión avanza, culminando con un conmovedor miserere.

Mañana, la Reina se desplazará a Murcia para presenciar la procesión de los Salzillos, la primera de la Semana Santa en la capital y un evento que atrae a miles de nazarenos vestidos de túnicas moradas. La Cofradía, fundada en 1600 y reconstruida tras la devastadora riada de San Calixto de 1651, es un símbolo de la resiliencia y la fe inquebrantable del pueblo murciano. La procesión, que se prolongará hasta las tres de la tarde, recorrerá un intrincado itinerario de calles estrechas, regalando caramelos y estampas a los visitantes.

Las procesiones de cartagena, Lorca, Jumilla y Cieza, todas declaradas de Interés Turístico Internacional, se unen a este rico mosaico de tradiciones religiosas que convierten a la Región de Murcia en un enclave imprescindible durante la Semana Santa. La asistencia de la Reina Sofía no solo honra estas festividades, sino que también pone de relieve su importancia cultural y su atractivo turístico.

La Semana Santa murciana, con su mezcla de fervor religioso, arte barroco y tradiciones ancestrales, reafirma su identidad única y su capacidad para cautivar a visitantes de todo el mundo. Un espectáculo de fe y arte que, este año, ha contado con la presencia de la máxima representación de la Corona.