Logística: la llave que argentina necesita para emplear a sus jóvenes

La tasa de desempleo juvenil en argentina es alarmante, triplicando la media nacional y dejando a una generación en una situación de vulnerabilidad. Pero en medio de este panorama desolador, surge una oportunidad: la logística. Bernardo Brugnoli, director ejecutivo de una fundación que busca tender puentes entre la educación y el mercado laboral, apuesta fuerte por este sector dinámico como una vía de escape para miles de jóvenes.

El mercado laboral exige más que títulos universitarios

La realidad es cruda: menos de un joven de cada diez encuentra empleo sin dificultades. La informalidad se dispara, llegando al 60%, el doble del promedio nacional. Las empresas, lejos de buscar solo títulos académicos, claman por habilidades blandas: puntualidad, trabajo en equipo, capacidad de aportar ideas. Habilidades que, a menudo, brillan por su ausencia en los currículums.

La fundación de Brugnoli responde a esta necesidad con un programa innovador: simular la creación de una empresa real dentro de la escuela. Los jóvenes se enfrentan a la venta, buscan inversores, participan en ferias y presentan sus ideas. Un bautismo de fuego que les enseña a lidiar con la frustración, a escuchar a los demás y a tomar decisiones. “Es lo que después pide el mercado laboral”, afirma Brugnoli, dejando claro que la experiencia práctica es fundamental.

¿Por qué la logística? un sector en auge

¿Por qué la logística? un sector en auge

Pero, ¿por qué la logística en particular? La respuesta es sencilla: vivimos en un mundo hiperconectado, donde el comercio exterior y la eficiencia en la cadena de suministro son cruciales. Este sector, en constante expansión, demanda profesionales capacitados y ofrece oportunidades reales de crecimiento. La logística no solo genera empleo, sino que también exige una adaptación constante y una capacidad de aprendizaje continuo, cualidades que los jóvenes, con su mentalidad digital, pueden aportar con creces.

“Los jóvenes gestionan mejor un mundo digital, se conectan de otra manera con entornos nuevos, y eso tiene valor concreto dentro de una cultura organizacional”, subraya Brugnoli. Dejar de verlos como el “futuro” es fundamental. Son el presente, y su capacidad para aportar ideas frescas y soluciones innovadoras puede ser un activo invaluable para cualquier empresa.

Conectividad: el arma secreta para llegar a todos

Conectividad: el arma secreta para llegar a todos

La fundación trabaja en 24 distritos del país, un desafío logístico en sí mismo. Sin embargo, la conectividad ha democratizado el acceso a la educación. Una escuela con internet puede ofrecer programas a jóvenes a kilómetros de distancia, rompiendo barreras geográficas que antes parecían infranqueables. El objetivo es ambicioso: alcanzar al 10% de los jóvenes argentinos, un salto significativo desde el 3% actual.

Lo que nadie cuenta es que esta iniciativa no solo beneficia a los jóvenes, sino también a las empresas y a la sociedad en su conjunto. La experiencia de los profesionales más experimentados se complementa con la energía y la visión de los más jóvenes, creando un ecosistema de aprendizaje mutuo que impulsa la innovación y el crecimiento.

La logística, en definitiva, no es solo un sector económico; es una oportunidad para construir un futuro más próspero y equitativo para la juventud argentina. El desafío está en la calle, y las empresas que sepan aprovechar el potencial de esta generación serán las que lideren el cambio.