Málaga: golaveraje y personalidad, la fórmula de funes en riazor
A Coruña se rindió ante un Málaga que, más allá del empate, se llevó una victoria moral. Juan Funes, técnico andaluz, no escatimó en elogios a su equipo tras el encuentro, destacando una “personalidad” que, según sus palabras, les permitió asegurar un golaveraje particular que le da un valor añadido a este punto.
La lucha constante, el mejor aval
El Málaga, lejos de amilanarse ante la presión de Riazor y el recuerdo de la contundente derrota sufrida en la primera vuelta (3-0), demostró una capacidad de sufrimiento encomiable. Funes, visiblemente satisfecho, señaló que su equipo “ha tenido personalidad, ha sabido luchar hasta el final y se ha sobrepuesto en la adversidad”. La cifra habla por sí sola: cuatro córneres en los primeros 20 minutos, reflejo de una ambición ofensiva que contrasta con la dificultad de la visita.
Pero hay un detalle que Funes quiso subrayar: la reacción de sus jugadores ante un rival de la calidad del deportivo. “Preguntarle a ellos si pesa jugar en Riazor”, remarcó el técnico, haciendo referencia a la atmósfera hostil que rodeó al equipo andaluz. El golaveraje, esa pequeña ventaja que podría ser decisiva en el futuro, es la consecuencia de un esfuerzo colectivo que Funes considera “digno de alabar”.

Regreso y lesión: la otra cara de la moneda
La alegría por el punto y el golaveraje se vio empañada por la lesión de Dani Lorenzo, una preocupación palpable en el rostro de Funes. “Lamentamos su lesión, aunque esperaremos a las pruebas médicas para conocer la gravedad del problema y el tiempo de baja”, declaró el técnico. En contraste, el regreso de Ramón fue una “grandísima noticia”, según Funes, quien espera que su experiencia y talento sean clave en las próximas jornadas.
Finalmente, Funes se refirió a la tarjeta mostrada por el árbitro D’Amaso Arcediano Monescillo, justificando su protesta por las reiteradas faltas en contra de su equipo. “Teníamos la sensación de que había muchas incidencias a nuestro favor, y cuando se repiten en el tiempo empiezan a incomodar un poco”, sentenció. La victoria, o al menos el empate con sabor a victoria, es una inyección de moral para un Málaga que, a pesar de las adversidades, se mantiene firme en su objetivo.