Olivera entra al debate tras una emboscada y promete enterrar al apra
Fernando Olivera llegó al Centro de Convenciones con la camisa arrancada y la voz quebrada de gritar. Un grupo de apristas —dice— lo esperaba en la puerta con palos y piedras. Su abogado y un ex general lo escoltaron mientras la guardia abría paso a empujones. Dentso, sudor y gasa en la ceja: la foto que abre el debate presidencial 2026.
La escoba contra el 'sistema de corrupción'
Olivera no perdonó. Apuntó directo a Enrique Valderrama, el candidato que devolvió al APRA a la papeleta tras diez años de parrilla. «Valderrama no resucita al partido; le clava la última estaca», lanzó antes de entrar al set. Y evocó al fundador: «Si Haya de la Torre resucitara, se volvería a morir al verlo».
El líder del Frente de la Esperanza enlazó la pelea callejera con la memoria del comando Rodrigo Franco y los gobiernos de Alan García. «Misma mano, misma piedra», dijo, y acusó al partido de financiar la agresión con fondos «que no aparecen en sus libros». El mensaje es claro: él representa la austeridad, ellos el «botín» millonario.

Encuestas que no cree y un fraude que teme
Las cifras lo dan fuera del ballotage, pero Olivera las desprecia. «Las calles hablan distinto», afirma, y promete sorpresa el 12 de abril. Aunque deja caer una advertencia: «Si tocan los votos, el escobazo será en la plaza». La frase corre en TikTok antes de que termine el primer bloque del debate.
Minutos antes de subir al escenario, me dijo: «No sé si ganamos en primera o segunda vuelta, pero ganamos». No sonríe; se ajusta la corbata manchada de sangre y entra. El país lo mirará debatir con la misma voz ronca que usó para cantarle a la corrupción. Esta noche, el APRA y Olivera dejan de ser anécdotas: son el choque que define la campaña.