Panamá juega su última carta en ciudad del cabo para sellar la lista del mundial

Thomas Christiansen no tiene ya margen de ensayo: este martes en el DHL Cape Town Stadium decide quién viaja al Mundial y quién se queda en casa. El técnico danés desveló que rotará a todo el once y que Luis Mejía y Eric Davis, recién recuperados, disputarán minutos ante Sudáfrica. La segunda mitad del doble amistoso africano se ha convertido en un examen de fuego para los que aún no tienen el billete sellado.

El empate en durban dejó más dudas que certezas

El empate en durban dejó más dudas que certezas

El 1-1 del viernes en Moses Mabhida fue un espejismo: buena presión, pero gol en contra tras un balón perdido en la salida. Christiansen lo sabe. Por eso ayer pidió «ritmo de posesión» y «verticalidad sin balón». La frase resume el problema: Panamá corre, pero no define. Sudáfrica, por su parte, erró tres ocasiones clarísimas antes del empate y Hugo Broos ordenó doble sesión de definición el sábado. El mensaje del belga a sus jugadores fue directo: «Si fallamos así en junio, nos meten cinco».

El cambio de sede también mueve los hilos. Ciudad del Cabo es diez grados menos húmeda que Durban y el viento lateral del Atlántico convierte cada centro en una ruleta. Christiansen probó ayer con José Córdoba de líbero y Andrés Andrade saliendo al corte. La jugada ensayada: saque de banda corto, pared entre Yoel Bárcenas y Adalberto Carrasquilla, y disparo cruzado de Ismael Díaz. La repitieron siete veces hasta que la metieron. Siete. El séptimo intento fue el único que terminó dentro. Esa es la tónica del día: ensayar hasta el cansancio porque la próxima parada es un partido oficial.

El horario, 11:30 a.m. en Panamá, también es parte del plan. Los cuerpos técnicos de ambos equipos pidieron el mediodía local para simular la primera hora de juego del grupo que les tocará en el Mundial. La FIFA sorteó a Panamá en el E, donde las temperaturas superarán los 30 °C a esa hora en Los Ángeles. Sudáfrica, por su parte, se prepara para un B complicado en México. Por eso Broos no esconde el once: Ronwen Williams; Mudau, Sibisi, Okon, Modiba; Mokoena, Sithole; Zwane, Mofokeng, Appollis; Foster. Solo cambiará un nombre si Percy Tau supera el test de esprint que le hicieron esta mañana.

La televisión panameña también juega su partido. TVN y TVMAX abren la señal simultánea para evitar la fuga hacia streaming ilegal. La señal de YouTube, sin geobloqueo, es una primicia: la primera vez que una selección cafeteralista cede derechos abiertos desde la era Christiansen. La expectativa: 1,2 millones de panameños conectados a la hora pico. La razón: nunca antes un amistoso definía tantas ausencias en una convocatoria mundialista.

El árbitro, el zambiano Hillary Hambaba, tiene perfil de FIFA Elite y pasó por el último Mundial Sub-20. Su último partido de mayores fue Angola-Costa de Marfil, donde pitó 29 faltas y mostró cuatro amarillas. Christiansen lo estudió y avisó a sus centrales: «Salen jugando, pero si apuran al portero, él pita». Traducción: Sudáfrica construye desde atrás y Hambaba protege al guardameta como si fuera de cristal.

El cierre de la lista está previsto para el 15 de junio, pero el 80 % de los nombres se cierra esta noche. Los que no jueguen ni un minuto en Ciudad del Cabo tendrán que esperar un milagro. Lo que nadie cuenta es que Eric Davis llegó al límite: ayer entrenó con una rodillera negra y apenas disparó a portería. Su pase a balón parado es irreemplazable: llevó ocho asistencias en la eliminatoria. Si falla el test físico, Omar Browne entra en la órbita aunque haya perdido peso en el proceso. El plan B de Christiansen pasa por jugar con César Blackman por la banda y Jovani Welch de interior zurdo. Otra variante: Freddy Góndola como falso nueve para que José Fajardo descanse los 90 minutos. El delantero del Cartagena lleva 178 días sin marcar con la selección. La sequía duele.

Sudáfrica también tiene sus heridas. Lyle Foster se retiró contra Ghana con un golpe en el sóleo y ayer entrenó aparte. Broos no se arriesga: si no da el 100 % en el reconocimiento de campo, entra Iqraam Rayners, goleador de la liga local con 18 tantos. El mensaje del belga es claro: «Prefiero perder hoy que llevarme un muerto a junio». Panamá, en cambio, no tiene ese lujo: su jugador 9 titular es Fajardo y detrás viene un vacío de gol que Christiansen aún no logra llenar.

El partido terminará, las cámaras apagarán y los teléfonos de los descartados vibrarán antes de medianoche. La federación panameña avisó: no habrá comunicado oficial hasta el viernes, pero los agentes ya tienen el mensaje preparado. La frase que repiten: «Gracias por el compromiso, pero el cuerpo técnico optó por otra opción». Sudáfrica hará lo propio: 35 preseleccionados se quedarán en 26. La diferencia es que Broos ya tiene el 90 % de la lista escrita. Christiansen, no. Por eso este martes en Ciudad del Cabo no es un amistoso más: es la última oportunidad de entrar en la historia de un Mundial. El que no brille hoy, se queda fuera. Punto.