Pérez tello saca los trapos: ‘sin mi decreto, odebrecht se habría llevado todo el dinero’

La candidata presidencial Marisol Pérez Tello rompió el silencio sobre el capítulo que casi le cuesta la cabeza en 2017: su gestión frente al ministerio de Justicia y el millonario fideicomiso de Odebrecht. A cinco días del debate decisivo, cargó contra la exprocuradora Katherine Ampuero y desató la guerra de cifras que podría redefinir el discurso anticorrupción de la campaña.

El candado que nadie pidió

La historia empieza con un vacío legal. En diciembre de 2016, la constructora brasileña admitió el pago de sobornos en Perú y el Estado se quedó sin herramientas para retener sus activos. “Odebrecht son delincuentes. Se hubieran llevado toda la plata del Perú si yo no hubiera impedido que el dinero saliera entre diciembre y julio”, afirmó Pérez Tello en entrevista con RPP. El mecanismo que sacó del bolsillo fue el Decreto de Urgencia 003, firmado en febrero de 2017 y blindado meses después por la bancada fujimorista en el Congreso.

La norma obligó a la empresa y a sus exdirectivos a colaborar con la justicia para poder mover capitales. La candidata de Primero la Gente calcula que gracias a ese “candado” el país aseguró 700 millones de soles en reparaciones civiles y otros 270 millones adicionales. “Hay plata que cobrar y un tema sobre la mesa que discutir”, subrayó, mientras sus rivales negocian con encuestas en picada.

La destitución que estalló en campaña

La destitución que estalló en campaña

El segundo frente lo abrió contra Katherine Ampuero, la procuradora que destituyó en julio de 2017 y que hoy aspira al Senado por Renovación Popular. Pérez Tello no usó eufemismos: “Yo voté a una negligente, no puedo menos que estar feliz”. Para respaldar la afirmación citó un fallo judicial que califica a Ampuero de “negligente” por no aplicar el decreto que ella misma promovió.

La exprocuradora respondió en redes que su embargo fue “técnico y suficiente”, pero el daño político ya está hecho: la ministra que fue señalada como “pro-Odebrecht” ahora presenta su destitución de Ampuero como prueba de independencia. “El procurador que vino después ejecutó las medidas más duras contra PPK. No hubo protección desde mi despacho”, remató.

El precio de las puertas giratorias

El precio de las puertas giratorias

Pérez Tello admite que le tiene aprecio al ex presidente Pedro Pablo Kuczynski, pero advierte que la justicia no debe tener amigos. “Las puertas giratorias te ponen en riesgo siempre. Uno tiene que saber qué decide: o esto o aquello. Las dos cosas no se pueden”, dijo en alusión a candidatos que mantienen concesiones estatales o universidades privadas en paralelo a sus campañas.

La frase huele a ironía cuando se repasa la hoja de ruta de sus contendientes: Keiko Fujimori enfrenta un pedido de 30 años de prisión por lavado y Rafael López Aliaga lucha por despegar sus empresas del conflicto de intereses. En ese tablero, la ex titular de Justicia apuesta a posicionarse como la única que ya enfrentó a los lobbies y salió —según ella— con las manos limpias.

El martes, en el debate, la expectativa es que repita la jugada: 700 millones de soles de reparaciones como escudo y la destitución de Ampuero como espada. El reto será que el electorado le crea sin pedirle más pruebas que su propia narrativa. En política, después de todo, la verdad también se construye en los detalles que uno decide contar.