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Karina milei y caputo se disputan la interna mientras el fallo ypf dispara la trinchera política

La Casa Rosada respiró aliviada el viernes tras la revocación del juicio por YPF en Nueva York, pero el alivio duró lo que un tuit de celebración. A los pocos minutos, la foto de Javier Milei junto a Karina y Santiago caputo —la misma que circula en los pasillos de Balcarce como un tríptico de poder— volvió a ser la evidencia de una interna que el propio presidente alimenta con su estilo de gestión: delegar todo excepto la economía y rezar para que los plazos judiciales le ganen a los tiempos políticos.

El triángulo de hierro que se oxida

La salida de Nicolás Posse y la instauración del llamado “triángulo de hierro” —Karina, caputo y Martín Menem— no fue una reorganización administrativa: fue el mapa de una guerra fría que ya tiene su primera víctima visible, el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, a quien Milei conoció apenas horas antes de nombrarlo. Desde entonces, la hermana del Presidente avanza sobre la comisión bicameral de Inteligencia para instalar a Sebastián Pareja, su hombre de confianza, en el puesto que Cristian Ritondo —aliado de caputo— daba por descontado. El objetivo: controlar la SIDE sin pisar la calle Tucumán, solo desde el Congreso.

La jugada no es menor. LaSIDEes el último bastión que los presidentes reservan para sus leales, pero Milei ni siquiera conoce a los actuales jefes de inteligencia. En ese vacío, Karina ya demostró que puede resistir a los funcionarios más emblemáticos de su propio gobierno. El caso Adorni es la muestra más clara: después de que el jefe de Gabinete naufragara en su conferencia de prensa por el escándalo del avión a Punta del Este, la hermana del Presidente lo defendió en público mientras en privado cuestionaba su permanencia. “Mi apoyo, intacto”, tuiteó, pero en Olivos ya se barajan nombres para reemplazarlo antes de que se derrumba la narrativa de austeridad.

El veredicto que paraliza al peronismo

El veredicto que paraliza al peronismo

Mientras tanto, el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York que anula la condena de 16.000 millones de dólares por la expropiación de YPF le dio al Gobierno un respiro financiero y una munición política que no dudó en usar. Milei grabó una cadena nacional de tres minutos para destacar a María Ibarzabal Murphy, la secretaria Legal y Técnica que llegó de la mano de Caputo y que ahora es la cara de la victoria judicial. El gesto no fue casual: el Presidente necesitaba mostrar un triunfo que no dependa del FMI ni de la sequía, y al mismo tiempo desactivar la ofensiva karinista que ya tocaba la puerta del Ministerio de Justicia.

El peronismo, dividido entre Cristina Kirchner encarcelada en San José 1111 y Axel Kicillof reclamando fondos en La Plata, apenas pudo reaccionar. Ambos postearon en X a cuatro minutos de diferencia, pero no intercambiaron un mensaje. La expresidenta cree que el discurso de Kicillof no penetra y el gobernador bonaerense apuesta a una interna abierta que incluya a Sergio Uñac y a cualquier líder del interior que pueda emerger. En Wall Street, mientras tanto, los inversores ya no preguntan por la tasa de interés: quieren saber si Milei irá por la reelección y quién podrá enfrentarlo.

La foto del Presidente, su hermana y el consultor estrella sigue siendo la misma. Pero el fondo cambió: ya no es un equipo, es una trinchera. Y detrás de cada sonrisa hay una cuenta pendiente: la SIDE, la Magistratura, la hidrovía, el Belgrano Cargas y hasta el área de discapacidad que Caputo mantiene sin fondos. La victoria judicial dura lo que un feriado. El lunes vuelve la guerra.