Rondas campesinas obligan a subprefecto a hacer sentadillas por reunirse con keiko fujimori

En la plaza de Macarí, Puno, el subprefecto Freddy Condori Yucra se convirtió en el centro de un escarnio público que nadie olvidará. Las rondas campesinas lo obligaron a hacer 30 sentadillas en posición de rana mientras una mujer lo azotaba y lo acusaba de traicionar a su pueblo al recibir a Keiko Fujimori.

La foto que detonó la furia

El problema empezó el 18 de marzo en el fundo San Antonio, cuando Condori posó sonriente junto a la lideresa de Fuerza Popular. Las imágenes se viralizaron en Facebook y, para los ojos de las rondas, esa cercanía era una provocación: el fujimorismo había respaldado la represión que dejó más de 20 muertos en Juliaca en 2022 y 2023.

La respuesta no se hizo esperar. La líder de la ronda lo citó a la plaza, lo confrontó frente a los vecinos y lo despidió con latigazos. “¿Usted no recuerda eso?”, gritó mientras el subprefecto contaba hasta 30, agotado, en el suelo de tierra.

Autoridad en jaque

Autoridad en jaque

Condori intentó zafarse: dijo que había dejado el cargo el 1 de enero. La mujer lo desmintió al instante y le exigió que reconociera que seguía siendo subprefecto nombrado por el gobierno de Dina Boluarte. El castigo fue, a la vez, una lección de geopolítica local: en el altiplano, la ronda campesina sigue siendo la justicia de facto.

Tras la exhibición, le ordenaron abandonar la plaza. Condori recogió su orgajo y se fue, pero el video ya corría por WhatsApp. En Macarí nadie cree que esto quede así; la próxima vez, advierten, la sanción será peor.