Rosalía devuelve el dinero tras desplomarse en milán: el reembolso llegará hasta 2026
Rosalía vomitaba en el camerino del Mediolanum Forum cuando Ticketmaster ya preparaba el mail que miles de italianos recibirían este lunes: reembolso total de la entrada más un 15 % de gestión, pero no antes del 7 de abril de 2026. La intoxicación alimentaria que truncó su concierto del pasado miércoles se convierte así en un caso de estudio sobre la lentitud de la industria del directo.
El mail que nadie quería recibir
"Estimado cliente, debido a la cancelación del concierto por motivos de salud de la artista." empieza el mensaje que desata maldiciones en milaneses que pagaron hasta 300 € por una entrada VIP. La trampa: solo recuperarán el importe de la entrada, porque el catering, la zona privilegiada y la foto con la artista —servicios incluidos— sí se consumieron. Una cláusula que deja un regusto peor que la salmonella.
La catalana, que se arrastró sobre las tablas para intentar terminar el show, lo explicó entre arcadas: «He estado vomitando ahí fuera». Un técnico de iluminación confiesa que «la vieron palidecer durante ‘Con altura’; en la siguiente canción ya no podía ni sostener el micrófono». El público, entre la ovación y la preocupación, coreó «Rosalía, respira» mientras ella abandonaba el escenario tras 45 minutos de espectáculo.

El calendario que no para
Mientras los fans lombardos esperan dos años y medio para recuperar su dinero, la cantante ya tiene el paso cambiado: cuatro noches seguidas en el WiZink Center de Madrid a partir del 30 de marzo, dos en la Altice Arena de Lisboa y cuatro más en el Palau Sant Jordi de Barcelona. La gira Lux Tour suma 52 conciertos y un seguro de cancelación que, según la promotora Live Nation, cubre «hasta el 80 % de los gastos fijos». Lo que no cubre es la cara de quienes se quedaron con la camiseta oficial y un sabor agridulce.
La lección: en el negocio del pop la salud de la estrella es el activo más frágil, pero el único que no está asegurado contra el descontento del cliente. Rosalía volverá a Milán el 26 de julio. Será su segunda oportunidad y, quizá, la primera en la que nadie tenga que devolver nada.