Nhs: un fármaco contra el infarto llega a 1.2 millones de pacientes
El Servicio Nacional de Salud (NHS) de Inglaterra ha anunciado una medida que podría cambiar el curso de la vida de más de un millón de personas: la ampliación del acceso a un medicamento para la prevención de ataques cardíacos y derrames cerebrales. Semaglutide, conocido comercialmente como Wegovy, ya se utilizaba para tratar la obesidad, pero ahora se extenderá a pacientes con riesgo cardiovascular, incluso sin obesidad.

Un cambio de paradigma en la prevención cardíaca
Durante años, la prevención de enfermedades cardiovasculares se ha centrado en el control de factores de riesgo tradicionales como el colesterol y la presión arterial. Sin embargo, la aprobación de la Nice (National Institute for Health and Care Excellence) para semaglutide marca un giro significativo, reconociendo el potencial de este fármaco para actuar directamente sobre el corazón y los vasos sanguíneos. Los ensayos clínicos han demostrado que semaglutide reduce el riesgo de ataques cardíacos, derrames cerebrales y muerte cardiovascular, incluso antes de que se produzca una pérdida de peso significativa.
La cifra habla por sí sola: un 20% de reducción en el riesgo de eventos cardíacos mayores, según análisis previos. Pero lo realmente revelador es que el estudio pionero de la UCL (University College London) ha revelado que este beneficio se mantiene independientemente de la cantidad de kilos perdidos, lo que sugiere una acción farmacológica directa sobre el sistema cardiovascular.
Helen Knight, directora de evaluación de medicamentos de la Nice, lo ha resumido con contundencia: “Se trata de ofrecer una capa extra de protección a pacientes que ya han sufrido un ataque cardíaco o un derrame cerebral, sabiendo que el miedo a que esto vuelva a ocurrir es constante.”
El acceso a este tratamiento, que se administrará semanalmente junto con dieta saludable y ejercicio regular, se espera que se materialice “en cuestión de meses”, según fuentes del NHS. Pero, como señala Riyaz Patel, profesor de cardiología de UCL, surge una pregunta inevitable: ¿dispone el NHS de la capacidad logística y económica para atender a una población tan amplia?
Sharon Hodgson, ministra de salud, ha calificado el fármaco de “gamechanger”, mientras que la British Heart Foundation lo considera un “medicamento importante” para la prevención cardiovascular. Naveed Sattar, profesor de medicina cardiometabólica en la Universidad de Glasgow, enfatiza que este es un “verdadero 'win-win'”: un tratamiento que reduce el riesgo cardiovascular y, además, facilita la pérdida de peso, mejorando la calidad de vida de los pacientes.
La llegada de semaglutide al NHS no es solo una victoria para la medicina, sino también un recordatorio de que la prevención, a menudo descuidada, puede ser la herramienta más poderosa para combatir las enfermedades del corazón. Y que a veces, la solución a problemas complejos se encuentra en detalles que, hasta ahora, habíamos pasado por alto.