Tapia y toviggino afrontan semana clave: la afa puede perder a su presidente
La AFA se juega esta semana más que tres puntos: se juega la libertad de su presidente y la continuidad de su tesorero. Claudio Tapia y Pablo Toviggino tienen dos causas penales acechándolos y ambas llegan a instancias decisivas que pueden dejar al fútbol argentino sin sus dos máximos dirigentes.
19.300 Millones que nadie quiso pagar
El juez Diego Amarante resolverá en las próximas horas si procesa o sobresee a Tapia y Toviggino por la deuda de 19.300 millones de pesos en aportes patronales que la AFA dejó de pagar entre 2018 y 2021. La excusa oficial —«ya está saldada»— no convence al fiscal: el dinero se abonó cuando la causa ya estaba en marcha y eso, en derecho penal, no borra el delito. Con ellos van Víctor Blanco y Cristian Malaspina, expresidentes de Racing y Argentinos que integraban el comité ejecutivo. Si Amarante dicta procesamiento, los cuatro quedan un paso antes del juicio oral y Tapia, además, podría perder su cargo por el estatuto que obliga a dimitir a cualquier dirigente condenado en primera instancia.
La relación entre el presidente de la AFA y el juez ya está rota. Tapia pidió permiso para viajar a Venezuela el mismo día que se rescató al gendarme secuestrado Nahuel Gallo; Amarante le dijo que no y dejó asentado que el pedido «resulta por lo menos llamativo». Desde el entorno del «Chiqui» devolvieron la gentileza: calificaron al magistrado de «persecutorio». El clima es tan tenso que cualquier resolución se leerá como una declaración de guerra.

La mansión que nadie puede explicar
Mientras tanto, en Casación se definirá quién investiga la otra herida: una propiedad de 17 millones de dólares en Pilar que figura a nombre de Luciano Pantano, un monotributista que fue presidente del futsal y dirigente de Almirante Brown, y de su madre jubilada. Tiene helipuerto, haras, galpón con Ferraris y Maseratis. Pantano, se sospecha, es testaferro. La casa se la atribuyen a Tapia y Toviggino. La causa saltó de juzgado en juzgado como una ficha de dominó: Rafecas → Aguinsky → González Charvay (Campana). Ahora la Sala I de Casación —Borinsky, Carbajo y Ledesma— debe decidir si la devuelve a Aguinsky o la mantiene en Campana, donde el fiscal Carlos Cearras advierte que hay .
Elisa Carrió, que denunció el caso, pidió el apartamiento de la jueza Ángela Ledesma por su vínculo con el senador Gerardo Zamora, socio de Toviggino en negocios de televisación del fútbol en Santiago del Estero. También quiere que declare como testigo Carlos «Coco» Mahiques, padre del actual ministro de Justicia, quien habría celebrado su cumpleaños en la polémica mansión. La trama se ensancha: política, fútbol y tribunales se mezclan en un mismo terreno lodoso.
Si Amarante procesa y Casación confirma que la causa por la mansión sigue adelante, la AFA podría quedar sin presidente y sin tesorero en el mismo mes. La deuda social que dejaron de pagar equivale a 120 mil jubilaciones mínimas. La casa que no pueden explicar vale más que el presupuesto anual de muchos clubes de Primera. El fútbol argentino, que se jacta de su autonomía, está a merced de dos fallos que pueden llegar antes del fin de semana. La pelota, esta vez, está en el escritorio de los jueces.