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Australia acusa a meta y tiktok de ignorar la ley que prohíbe redes a menores

El gobierno australiano ha lanzado una acusación directa contra las grandes tecnológicas: Meta, TikTok, Google, Snapchat y YouTube están incumpliendo la prohibición de redes sociales para menores de 16 años que entró en vigor el pasado diciembre. No es una sospecha. Es lo que refleja el primer informe de cumplimiento de la Comisión eSafety, publicado esta semana, y los números son difíciles de ignorar.

Siete de cada diez menores siguen conectados

Una encuesta realizada a casi 900 padres australianos revela que, de los menores que tenían cuenta en Instagram, Snapchat o TikTok antes de la entrada en vigor de la ley, el 70% mantiene todavía ese acceso. En Facebook el porcentaje es del 63,6%. En YouTube, uno de cada dos. La fotografía general muestra que el porcentaje de menores con al menos una cuenta ha bajado del 49,7% al 31,3%, lo cual supone una reducción real, pero muy lejos de lo que el gobierno prometió cuando se subió a un podio en Naciones Unidas a presumir del éxito de la medida.

La razón más común por la que los niños siguen teniendo sus cuentas activas es demoledora en su sencillez: las plataformas todavía no les han pedido que verifiquen su edad. No es que los menores estén burlando un sistema sofisticado. Es que el sistema, en muchos casos, ni siquiera se ha activado.

Las tecnológicas y su manual de siempre

Las tecnológicas y su manual de siempre

La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, no se mordió la lengua. «Lo que estamos viendo es la evidencia del mínimo absoluto por parte de las empresas de redes sociales. Es el manual clásico de las grandes tecnológicas: ofuscan, intentan sembrar dudas sobre cualquier regulación», dijo desde Canberra. Y fue más lejos: advirtió que estas compañías tienen interés en que los medios informen hoy que la ley está fracasando, porque eso alimenta su campaña global para reducir la regulación. «No me sorprende nada de esto. Lo esperábamos», añadió.

La Comisión eSafety señala prácticas concretas que califica de negligentes. Algunas plataformas permiten que los usuarios intenten la verificación de edad repetidamente hasta que obtienen un resultado favorable. Otras animan a los menores a someterse al proceso de verificación aunque su edad declarada en el servicio sea inferior a 16 años. Y hay servicios que directamente no ofrecen vías sencillas para denunciar cuentas de usuarios que no deberían estar registrados.

El método de estimación de edad mediante reconocimiento facial, que varias plataformas han adoptado como solución técnica, presenta tasas de error elevadas precisamente en el rango de edad crítico: los 14 y 15 años. Según eSafety, algunas empresas sabían que menores de esa franja recibirían resultados erróneos que los clasificarían como mayores de 16. Lo sabían y siguieron adelante.

Meta responde, tiktok y google guardan silencio

Meta responde, tiktok y google guardan silencio

Meta emitió un comunicado en el que asegura estar comprometida con el cumplimiento de la ley y reconoce que «determinar la edad con precisión en internet es un desafío para toda la industria». La compañía propone que la verificación se realice a nivel de tienda de aplicaciones o sistema operativo, antes incluso de que el menor descargue la app. Una solución que, convenientemente, desplaza la responsabilidad hacia Apple y Google.

TikTok y Google no respondieron antes del cierre de la edición.

Las plataformas afectadas por la legislación incluyen Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, Twitch, X, YouTube, Kick y Reddit. Todas ellas están clasificadas como «plataformas de acceso restringido por edad» y la multa máxima que pueden enfrentar asciende a 49,5 millones de dólares australianos (unos 25,7 millones de euros). Wells confirmó que eSafety sigue recabando evidencias antes de decidir si inicia procedimientos sancionadores contra alguna empresa.

El triunfo que se desinfla

El triunfo que se desinfla

El gobierno de Anthony Albanese lleva meses vendiendo esta ley como un hito mundial. La promovió en la ONU. La presentó como modelo exportable. Y los primeros datos oficiales muestran que, tres meses después de su entrada en vigor, la arquitectura de cumplimiento tiene más agujeros que un queso.

Nadie en el ejecutivo prometió una erradicación total e inmediata. Pero hay una diferencia entre gestionar expectativas y asumir que siete de cada diez menores afectados siguen exactamente donde estaban. La ley existe. Las multas existen. Lo que todavía no existe, al parecer, es la presión suficiente para que Meta, TikTok o Google se molesten en aplicarla de verdad. Y mientras eso no cambie, la prohibición más ambiciosa del mundo en materia de menores y redes sociales seguirá siendo, sobre todo, un titular.