tecnologia

El truco de starlink para meterte en 100 o 200 mbps con la misma antena

SpaceX acaba de empaquetar la misma antena en dos cajas distintas y nadie se ha dado cuenta de que el truco está en el cargador. La nueva nomenclatura —Standard 4 y Standard 4 X— no es un salto tecnológico, sino una reorganización de la colección residencial que obliga al usuario a elegir entre 100 Mbps con el router Mini o 200 Mbps con el Router 3, aunque la señal llegue desde el mismo satélite.

Por qué tu router decide cuánto pagas

El Standard 4 se vende —o mejor dicho, se alquila— con el Router Mini, una caja blanca que cabe en la palma de la mano y promete Wi-Fi 6 doble banda para casas de tres personas como mucho. La fuente de poder incluye dos puertos PoE: uno para la antena y otro para el Mini. Pero cuidado, el estándar PoE es propietario; si intentas reciclar un switch de oficina olvídalo, el adaptador de terceros no funciona.

El Standard 4 X mantiene la antena idéntica, pero la fuente ya no reparte poder a través de Ethernet. Ahora usa un cilindro metálico que solo alimenta el Router 3, el Gen 3 rebautizado, que añade una banda extra de Wi-Fi 6 y dos Ethernet LAN para quien quiera montar su propio laboratorio doméstico. La cuenta mensual se dispara si vives en una celda de alta congestión: el 200 Mbps puede costar más allá del precio base si la red está saturada.

El alquiler que no puedes comprar

El alquiler que no puedes comprar

Ninguno de los dos kits se vende suelto. SpaceX mantiene la política de hardware atado: pagas 349 euros de fianza —que no es tuya— y devolverás el equipo cuando canceles. El Standard 4 X solo es gratuito si eliges el plan de 200 Mbps; en caso contrario, la compañía te pone en lista de espera o te pide un desembolso adicional que no aparece en la página de precios. El Router Mini, en cambio, se incluye sin recargo en el plan básico, una maniobra de contabilidad que reduce costes para SpaceX y encadena al cliente al alquiler perpetuo.

El mensaje es claro: la velocidad ya no depende del satélite, sino del grado de obsolescencia que aceptes en tu mesita. Mientras la constelación siga creciendo, la guerra la gana quien mejor divida la cuenta de luz.