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Photoshop escucha: adobe desata un asistente de ia que obedece tu voz

Adobe ha abierto la beta de un asistente conversacional dentro de Photoshop que entiende órdenes habladas y borra fondos, cambia colores o amplía lienzos antes de que el usuario alcance el atajo de teclado. La herramienta, que ya se puede probar en web y móvil, convierte frases como «quita esa farola y pon un cielo al atardecer» en capas editadas sin que el cliente conozca máscaras ni canales.

La clave está en la doble vía que ofrece el asistente: modo automático para quienes quieren el resultado YA, y guía paso a paso para los que desean aprender el «cómo» mientras trabajan. Así, la misma orden sirve tanto al youtuber que necesita un thumbnail como al retocador que cobra por hora y teme que la IA le quite el trabajo.

De la voz al píxel: así funciona la petición mágica

El sistema combina un modelo conversacional interno —Adobe no desvela si deriva de su familia Firefly o de alguna licencia externa— con un motor de visión que identifica objetos y texturas. El usuario puede dictar, escribir o dibujar encima de la imagen con la nueva función AI Markup: un garabato rosa sobre el parachoques de un coche le indica al algoritmo qué parte debe desparecer; una línea vertical en el lateral derecho le ordena extender el lienzo y rellenar con contenido generativo.

En la demo que ha compartido la compañía, una voz femenina dice: «Cambia la chaqueta a cuero negro y añade reflejos suaves de neon». En menos de tres segundos la prenda se torna oscura y el rostro del modelo se baña por un lado en luz fucsia. El truco no es solo estético: Adobe asegura que los metadatos de origen quedan grabados en el archivo para atajar demandas por uso de datos de entrenamiento no autorizados.

Firefly se convierte en incubadora de 25 modelos de ia

Firefly se convierte en incubadora de 25 modelos de ia

La jugada va más allá de Photoshop. El editor de Firefly, hasta ahora jardín cerrado de Adobe, abre sus puertas a más de 25 modelos externos: Google, OpenAI, Runway y Black Forest Labs entre ellos. El cliente puede elegir, por ejemplo, el motor de estabilidad de Black Forest para ampliar un paisaje sin que aparezcan duplicados fantasma, o la precisión de Runway para recortar cabellos sueltos en vídeo.

La empresa insiste en que sus propios modelos están entrenados con stock libre de derechos y fotos de dominio público, una declaración que suena a escudo legal tras la oleada de demandas que ha recibido la competencia por usar imágenes con copyright. La promesa: si un cliente comercial recibe un reclamo por una imagen generada con Firefly, Adobe se hace cargo de la defensa legal.

¿Quién se queda sin trabajo?

¿Quién se queda sin trabajo?

Los primeros en probar la beta, retocadores de producto para Amazon y diseñadores de apps móviles, cuentan que el asistente reduce de 40 a 5 minutos el tiempo de entrega de un fondo blanco con sombra suave. Eso sí, advierten de un efecto colateral: los clientes ya no piden «un retoque», piden «cinco variaciones en diez minutos» porque creen que la IA lo hace gratis.

Adobe, que ha perdido 18 % de suscriptores de Photoshop en el último año frente a Canva y Figma, juega su carta más agresiva: convertir el software más complejo del planeta en un micrófono que obedezca. La beta está abierta desde este martes y no necesita tarjeta de crédito, solo una cuenta de Creative Cloud. La pregunta no es si funciona; la pregunta es cuántos estudios dejarán de contratar becarios para tareas de recorte cuando una frase pronunciada mientras se toma el café ya haga el mismo trabajo.