Valencia basket arrebata la copa de la reina a murcia en un final de infarto

El Palau d’Esports Catalunya de Tarragona se convirtió en un ring de boxeo donde el Valencia Basket remontó un 7-21 inicial y arrancó la corona al Hozono Global Jairis con un 70-65 que sabe a revancha. La escolta Raquel Carrera selló el triunfo desde la línea de tiros libres cuando el reloj marcaba 3,2 segundos y las murcianas ya habían agotado sus balas.

Un arranque que olía a humillación

Salieron las de Alcantarilla como si el partido fuera una extensión de sus entrenamientos: triple de Alba Navarro, triple de Aina Ayuso, otro de Navarro. 0-17 de parcial en apenas cinco minutos. Rubén Burgos, técnico valencianista, paró el partido sin apenas pestañear. «Nos comían en transición y nos ganaban hasta el aire que respirábamos», admitiría después. La ventaja murciana llegó a ser de 14 puntos y el Valencia parecía un equipo de exhibición, no de final.

Pero el baloncesto tiene más vueltas que la N-340. El segundo cuarto fue un monólogo valencianista: 8-0 en cuatro minutos, mano de hierro en defensa y Marie Fiebich convirtiéndose en un interminable puñal desde el 6,75. El 31-38 con el que se llegó al descanso ya olía a guerra avisada.

La ley de la selva en la segunda mitad

La ley de la selva en la segunda mitad

Tras el pasillo por vestuarios, el Valencia salió con otra cara —y otro pulso—. Elena Buenavida anotó un triple que dio la vuelta al marcador (41-38) cuando ni siquiera se habían consumido dos minutos. El Hozono, que hasta entonces parecía invulnerable, encadenó pérdidas como si el balón pesara 20 kilos. Hillsman, la pívot estadounidense, erigió un muro bajo los aros y terminó como MVP con 8 puntos, 9 rebotes y 3 tapones que desquiciaron al rival.

El último cuarto fue un corazón que se salía del pecho: Ayuso recortó a 6 con 2:13 por jugar, Massey falló tres tiros libres seguidos y Gil apretó a 69-65 a 44 segundos. El Valencia, entonces, olvidó cómo se anota. Dos posesiones en blanco. El Palau retumbaba de tensión. Carrera, con 10 segundos, se plantó en la línea: el primero entró, el segundo no, pero ya no había tiempo para más milagros.

La cuenta atrás de un ciclo

El Hozono, campeón 2024, se va con las manos vacías pero con la frente alta: 14 triples anotados, 15 rebotes ofensivos y la sensación de que el proyecto murciano no ha tocado techo. El Valencia, en cambio, confirma que su apuesta por la continuidad —Burgos lleva cuatro años al mando— empieza a dar frutos. Segunda Copa de la Reina en su vitrina y la certeza de que, cuando el partido se pone feo, sabe sobrevivir.

En el fondo, este 70-65 es un espejo del momento del baloncesto femenino español: más igualdad, menos donaciones y finales que se deciden en un suspiro. La próxima vez, nadie se fiará de un 7-21 inicial. Porque ya sabemos que una desventaja hoy puede ser una trampa mañana.