Valencia y oviedo lanzan una fórmula que mezcla filosofía y economía para romper la grieta colombiana

Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo no quieren parecerse: ella se autodenomina 'paloma', él se jacta de ser 'un rayo'. Pero ayer, frente a la cámara que grabó su conversación, ambos sellaron un pacto que ningún analista había previsto: presentarse juntos a la Presidencia y la Vicepresidencia de colombia bajo la consigna de 'sumar sin borrar lo que nos separa'.

La senadora del Centro Democrático, doce años en el Capitolio, le recordó al exdirector del Dane que 'sí, hay cosas en las que te quiero dar periodicaso'. Oviedo, doctor en Economía y exfuncionario de Santos, respondió con una sonrisa de desafío: 'Obvio, yo soy un rayo'. El intercambio, lejos del guion plano de la política tradicional, funcionó como gancho para un mensaje más profundo: la polarización vende, pero la convivencia gobierna.

El truco retórico que convierte el insulto en anzuelo electoral

En vez de borrar el video, subieron el fragmento donde se tirán pullas. La estrategia no es nueva —Petro hizo lo mismo con 'Uribe asesino' en 2018—, pero nunca había sido utilizada por una dupla que se presenta como 'unitaria'. Valencia confiesa que el equipo de campaña se lo discutió durante tres horas: 'Al final decidimos que colombia ya no cree en candidatos perfectos, quiere candidatos reales'. La frase 'te quiero dar periodicaso' ya es meme y aparece estampada en tazas que venden por WhatsApp a 15 mil pesos.

El economista, por su parte, aprovecha cada entrevista para repetir que 'el primer obstáculo no está afuera, está en cómo pensamos'. La frase suena a autoayuda, pero encaja con su diagnóstico: el país crece menos porque invierte más energía en pelearse que en innovar. En privado, le dice a su equipo que 'si logramos que el votante de 2026 discuta indicadores en lugar de insultos, ya ganamos'.

Detrás del show, un acuerdo de mínimos que nadie firma

Detrás del show, un acuerdo de mínimos que nadie firma

¿De qué están hablando cuando apagan la cámara? De tres puntos que no aparecen en el video: mantener la independencia del Banco de la República, blindar la inflación objetivo y proteger la autonomía del Dane. Valencia, abogada constitucionalista, aporta el capítulo de reforma política: reelección inmediata de alcaldes y gobernadores, pero con revocatoria ciudadana sin firmas de por medio. Oviedo, obsesionado con la productividad, exige que cualquier proyecto de campaña pase primero por una 'prueba de empleo': si no crea trabajo formal en cuatro años, se retira.

Ninguno habla aún de ministros ni de cupos. Tampoco han definido cómo repartirse el poder si ganan. La senadora cree que la Presidencia 'no es un cargo para compartir'; el economista sugiere que la Vicepresidencia puede convertirse en 'una especie de superministerio de Datos' que controle cada peso que gasta el Estado. El acuerdo verbal existe, pero no hay papel que lo respalde. 'Primero ver si despega, luego firmamos', resume un asesor que pide anonimato porque 'aquí nadie quiere ser el jefe de prensa de la reconciliación'.

El dato que los une y que ninguno menciona en público

El dato que los une y que ninguno menciona en público

Ambos perdieron un familiar en la guerra: Valencia, un primo en el Cauca; Oviedo, un tío secuestrado por las Farc. El duelo los acercó hace cinco años en un foro de víctimas, pero nunca lo cuentan en campaña. 'No queremos que el dolor sea marca', dice ella. El economista es más categórico: 'El país necesita propuestas, no lágrimas'. Por eso el video termina con la frase que más repiten: 'Ganar sin dividir'. La ambición es real, pero la ruta sigue siendo un borrador. El próximo domingo, en Valledupar, probarán si la fórmula filósofo-economista puede competirle al populismo de siempre. La cifra habla por sí sola: 14 millones de votantes están hartos de peleas, pero nadie les ha demostrado que la suma de opuestos funcione mejor que la victoria de uno solo.