Valle salvaje se juega la vida de victoria en tres noches de veneno

Victoria puede no llegar a la Semana Santa. En solo tres capítulos, Valle Salvaje condensa tantas traiciones que hasta don Hernando parece nervioso. RTVE ha adelantado lo que ocurrirá entre el lunes 30 y el miércoles 1 de abril: una boda, una condena a muerte y una cabaña de parteras que huele a leña quemada y secretos.

Amadeo atrapa a pepa y francisco en la red

El lunes, la boca se le seca a Amadeo cuando entra en la cuadra y encuentra a Pepa y Francisco en pleno acto de fe. El tipo que siempre finge indiferencia se queda sin réplica; la cámara se come su rubor. Mientras, José Luis le comunica a don Hernando una decisión que, según el guion, «cambiará el rumbo de la saga». Traducción: alguien va a sangrar.

Don hernando reclama la cabeza de victoria

Don hernando reclama la cabeza de victoria

Martes. El conde ya no disimula: «No somos asesinos, solo restauradores del orden», suelta mientras empuja a José Luis a firmar la sentencia de Victoria. La ironía es que ella, lejos de arrugar el ceño, se cruza con Matilde y la desafía a duelo de miradas. La boda de Matilde y Atanasio intenta ser el paréntesis romántico, pero el altar huele a pólvora: Dámaso escupe amenazas contra Enriqueta y nadie sabe si el novio llegará vivo al banquete.

La cabaña de las parteras cierra filas

La cabaña de las parteras cierra filas

Miércoles. Bárbara y Luisa avanzan por el barro con una linterna y el convencimiento de que allí dentro hay una respuesta que justifique tantos muertos. Don Hernando, impaciente, resuelve el problema Dámaso a la vieja usanza: lo entrega como chivo expiatorio por la muerte de Victoria. El castigo se consuma antes de que José Luis pueda gritar «alto». La pantalla en negro deja un sabor a hueso quemado: Victoria sigue viva, pero la semana siguiente no emiten capítulos por la Semana Santa. Tiempo de sobra para que el duque decida si aprieta el gatillo o se arrepiente. El reloj corre contra ella y contra todos: cuando vuelva Valle Salvaje, puede que Victoria ya sea un retrato velado de luto.